De acuerdo con la investigación, los procesados se habrían concertado para engañar a la víctima y trasladarla hasta un inmueble en el sector de Alto de Polvorines, donde fue atacada en repetidas oportunidades con un arma cortopunzante para extraerle a la bebé.
Lo que comenzó con la desaparición de una joven de 21 años terminó convirtiéndose en uno de los crímenes más estremecedores registrados este año en Cali. Trece días después de intensas labores investigativas, la Fiscalía General de la Nación reveló detalles del macabro plan que, presuntamente, ejecutaron cinco personas para asesinar a María Camila Potosí, una mujer con ocho meses de embarazo y extraerle a su bebé.
Las capturas de Yulieth Cecilia Angulo Escobar, Nitzon Stiven Mondragón Cuero, Kevin Alexis López Orozco, Juan José Narváez Rodríguez y Edwin García Zuluaga se realizaron el pasado 30 de julio durante allanamientos en el Valle del Cauca. Según la Fiscalía, cada uno habría desempeñado un papel específico dentro del crimen ocurrido el 16 de julio, luego de que la víctima fuera reportada como desaparecida y se activaran el Mecanismo de Búsqueda Urgente y la Alerta Rosa.
La investigación señala que el engaño comenzó cuando Yulieth Cecilia Angulo Escobar, quien presuntamente fingía estar embarazada para ganarse la confianza de la víctima, le ofreció acompañarla hasta una pañalera ubicada en el sur de Cali. Sin sospechar lo que ocurriría, la joven aceptó el recorrido y fue trasladada en motocicleta hasta una vivienda del sector Alto de Polvorines, donde, según la Fiscalía, ya la esperaba el resto del grupo.

En ese inmueble se habría cometido el crimen. De acuerdo con el ente acusador, Nitzon Stiven Mondragón Cuero atacó a la mujer en repetidas ocasiones con un arma cortopunzante hasta causarle la muerte y, posteriormente, le fue practicada una cesárea artesanal para extraerle a la bebé de ocho meses de gestación. Antes de abandonar el lugar, los implicados habrían realizado maniobras para eliminar rastros y dificultar el trabajo de los investigadores.
Las pesquisas también permitieron establecer que Juan José Narváez Rodríguez habría conducido el vehículo en el que trasladaron el cuerpo de la víctima hasta una zona del corregimiento La Buitrera, donde fue arrojado al río Meléndez. Entretanto, Edwin García Zuluaga habría vigilado el perímetro para alertar sobre la presencia de las autoridades, mientras que Kevin Alexis López Orozco sería el señalado de coordinar toda la logística del crimen, distribuir las funciones entre los implicados y garantizar el pago de cuatro millones de pesos que, según la investigación, habían sido pactados previamente con una de las procesadas.
Tras las capturas, un nuevo hallazgo estremeció el caso. En una zona boscosa de Cali, investigadores del CTI y de la Policía encontraron restos que corresponderían a la bebé que la mujer llevaba en su vientre, cuya identidad aún es verificada por Medicina Legal.
Los cinco procesados fueron imputados por los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración de elemento material probatorio. Ninguno aceptó los cargos y fueron asegurados en un centro carcelario, mientras la Fiscalía continúa recopilando pruebas para esclarecer por completo uno de los hechos criminales más crueles registrados recientemente en el país.




