Gracias a la gestión adelantada por la administración de Eduardo Verano se recibió importantísimo reconocimiento, programándose para este 1 de diciembre el izado oficial del estandarte en ese punto turístico de Juan de Acosta.
Por: Iván Peña Ropaín.
El departamento del Atlántico alcanzó un hito histórico para su desarrollo turístico y ambiental este miércoles 26 de noviembre, una vez se oficializó en Bogotá la certificación internacional ‘Blue Flag’ (Bandera Azul) para la playa Salinas del Rey, descollante distinción que la posiciona como la décima playa en Colombia con este sello y la primera con vocación deportiva certificada en toda América.
El galardón recibido fue entregado durante la ceremonia organizada por la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (ACODAL), operador nacional de ‘Blue Flag’ y ‘Green Key’, programas pertenecientes a la Foundation for Environmental Education (FEE), la cual es la mayor red mundial de educación y sostenibilidad turística.
En la gala adelantada en la capital colombiana, que reunió a líderes del turismo sostenible, autoridades nacionales y delegados de destinos certificados del país, se explicó que la certificación abarca un kilómetro de frente costero, dentro del cual 360 metros están zonificados para el uso seguro de bañistas y deportistas, con accesos, señalización y protocolos definidos según los criterios internacionales del programa. El resto del tramo permanece como área de control y protección ambiental, garantizando la preservación del ecosistema y una operación turística ordenada.

Con esta designación, Salinas del Rey se convierte en la décima playa certificada con ‘Bandera Azul’ en Colombia y, al mismo tiempo, en la primera playa en toda América con vocación deportiva reconocida bajo este estándar internacional. Este doble hito posiciona al Atlántico en la vanguardia del turismo sostenible y deportivo del continente, reforzando el valor estratégico de su litoral en la red global de destinos de excelencia.
Durante la ceremonia, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, recibió el distintivo y destacó el significado de este logro para el departamento: “Esta Bandera Azul demuestra que el Atlántico está listo para competir con los destinos costeros más exigentes del mundo. Apostamos por playas ordenadas, seguras y sostenibles; nos concentramos en eso y hoy tenemos resultados puntuales para un turismo que respete el entorno y que abra oportunidades para nuestra gente”.
Salinas del Rey, reconocida mundialmente por sus vientos constantes y su oleaje ideal para practicar el kitesurf y el wingfoil, se consolida como un referente continental en turismo deportivo sostenible. La certificación confirma que es posible combinar deporte náutico, protección del ecosistema dunar y operación turística de alto estándar.
Por su parte: La secretaria de Desarrollo Económico, Marisabella Romero, resaltó el trabajo articulado que hizo posible este enorme logro para la región: “Certificar Salinas del Rey significó construir acuerdos con las comunidades, operadores deportivos y autoridades locales. Logramos un modelo que protege el entorno y eleva la experiencia turística con estándares globales. Es un logro colectivo del territorio”.

El proceso de certificación incluyó monitoreo constante de la calidad del agua, fortalecimiento de la seguridad marina, instalación de paneles de educación ambiental, manejo responsable de residuos, señalización, accesibilidad universal y un sistema de gobernanza costera que involucra activamente a la comunidad de Juan de Acosta.
Al ingresar a la red global de más de 5.000 playas, marinas y embarcaciones certificadas, el Atlántico eleva su reputación internacional y abre nuevas oportunidades para atraer turismo responsable, especializado y con alto potencial económico para el territorio.
El izado oficial de la ‘Bandera Azul’ se realizará el 1 de diciembre en Salinas del Rey, en un acto que simbolizará la entrada del Atlántico a la élite mundial de playas sostenibles y marcará el inicio de una nueva etapa en la transformación ordenada y competitiva del litoral departamental.
Este reconocimiento también impulsa la meta de extender el modelo a otras playas del Atlántico, consolidando un sistema costero seguro, inclusivo, ambientalmente responsable y capaz de competir en estándares internacionales.




