“Me arrepiento de haber cometido los delitos que me llevaron a estar privada de la libertad por primera vez […] Solamente yo sé las razones que me llevaron a fugarme”, declaró la excongresista.
La excongresista Aida Merlano Rebolledo reapareció el pasado jueves 6 de noviembre en una audiencia virtual desde la guarnición militar donde cumple condena, en medio de un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación por el delito de fuga de presos.
La negociación, que inicialmente fue rechazada por un juzgado en octubre de 2024, culminó con la aceptación de una pena de 42 meses de prisión –equivalentes a tres años y cinco meses–, un término que Merlano confirmó entre lágrimas, aunque dejó claro que no se arrepiente de su escapada de hace seis años.
El preacuerdo, presentado durante una audiencia preparatoria de juicio oral en el Juzgado 18 Penal de Conocimiento de Bogotá, representa un avance en el proceso judicial que arrastra la exrepresentante a la Cámara por el Partido Conservador desde octubre de 2019. Aquel día, Merlano protagonizó una fuga digna de guion cinematográfico: descendió por una soga improvisada desde un consultorio odontológico en el norte de la capital, donde había sido trasladada desde la cárcel El Buen Pastor para un procedimiento dental. Cámaras de seguridad capturaron el momento en que, vestida de blanco, cayó a la acera, se sacudió el polvo y huyó en motocicleta, con la presunta ayuda de su hija Aida Victoria Merlano y otras personas, quienes ya fueron condenados por complicidad en el hecho.
“Yo estoy muy arrepentida, no de haberme fugado, me arrepiento de haber cometido los delitos que me llevaron a estar privada de la libertad por primera vez”, declaró Merlano con voz entrecortada, visiblemente conmovida.

La exlegisladora, de 51 años, relató las penurias vividas tras su huida: tres años de reclusión en Venezuela bajo “condiciones deplorables”, donde, según sus palabras, estuvo “sometida a cosas terribles”. Regresó a Colombia durante el gobierno de Gustavo Petro, tras un proceso de extradición solicitado a Nicolás Maduro, y desde entonces ha colaborado con la justicia, aportando testimonios contra supuestas “mafias de la Costa” ligadas a clanes políticos, a los que ha acusado de orquestar su fuga para silenciarla.
La pena acordada de 42 meses es un ajuste tras el rechazo inicial del preacuerdo en octubre de 2024, cuando la jueza 18 Penal de Conocimiento invalidó la propuesta original de 32 meses (dos años y ocho meses), argumentando que no se cumplían requisitos legales para la máxima rebaja. La pena base por fuga de presos oscila entre 48 y 108 meses, pero el reconocimiento de responsabilidad y la colaboración de Merlano permitieron reducirla al segundo cuarto del rango punitivo. Tanto la defensa como la Fiscalía apelaron la decisión, y el Tribunal Superior de Bogotá avaló finalmente la versión revisada esta semana.
Durante la audiencia, la excongresista reflexionó sobre su transformación personal: “He podido darme cuenta de los errores que tenía, no como política, sino como ser humano, como madre, como familia. Quizás ahora mismo yo tampoco quiero salir de donde estoy porque me siento tranquila”. Pidió clemencia a sus detractores: “Quisiera que pararan esas sevicia que han tenido en mi caso, que no me señalen ni me califiquen, porque solamente yo sé las razones que me llevaron a fugarme”.
Merlano acumula múltiples condenas que suman más de 20 años de prisión. En septiembre de 2019, la Corte Suprema de Justicia la sentenció a cinco años y seis meses por violación de topes electorales en su campaña al Congreso de 2018. Posteriormente, en 2024, recibió 15 años adicionales por concierto para delinquir agravado, corrupción al sufragante y tenencia ilegal de armas, en calidad de coautora. Su hija, Aida Victoria, recibió una condena en segunda instancia de 13 años por su rol en la fuga, incluyendo el uso de menores para suministrar la soga y guantes, aunque se le permitió seguir en libertad.
La sentencia por fuga de presos se unificará a sus condenas actuales, y se espera que el juez homologue el preacuerdo en las próximas semanas, cerrando un capítulo más en la saga de la exparlamentaria.




