Aunque los hechos se registraron el 5 de febrero, cuando la mujer iba a bordo de una motocicleta con un amigo, ella perdió la vida el 28 de marzo; sus familiares denuncian presunta negligencia médica.
El martes 28 de marzo se apagó la vida de Yarelis Logreira, joven de 21 años que sufrió un accidente a las 4:00 a. m. del 5 de febrero del año en curso cuando iba a bordo de una motocicleta conducida por un amigo en el barrio Villa Katanga de Soledad, Atlántico.
Como alegre y extrovertida la recuerda su madre, Clara Barrios, a cuya mente llegaron los múltiples llamados de atención que le hacía a la joven para que se cuidara: “Yo peleaba con ella para que no saliera, quería tenerla ahí para que no se me fuera y siempre discutíamos por eso, pero ella fue feliz, fue el encanto de todos por su modo de ser”.

Sobre el día del accidente contó: “Siempre que salía le decía: ‘Nena, ¿a qué hora vas a venir?, mira la hora que es’, ella me decía que me relajara. En ese lapso me quedé dormida, cuando llamé me dijeron que tuvieron un accidente, llegué con mi hijo a la Clínica La Victoria, ella estaba consciente, me dijo que le estaban haciendo una radiografía, el doctor me dijo que ella tenía una fractura en el fémur, mas no me dijo de la cadera, después que el TAC salio bien y vamos a ver que en la historia clínica que salió en La Victoria aparece que tuvo un craneoencefálico contundente”.
La mujer se pregunta por qué inicialmente le dijeron que su hija no sufrió daños en su cabeza y solo se enfocaron en la operación del fémur y después en la de la cadera, ya que piensa que la acción oportuna de los galenos le habría salvado la vida a Yarelis.

Yuli, hermana de la joven, también señaló sobre el insuceso: “Según me contó, ella venía de compartir con un amigo, iban para la casa, ella no venía agarrada sino recostada al hombro del muchacho, en la pate de atrás, venían sin casco, no sé si venían a alta velocidad, ella me dijo que no recordaba lo que pasó, que solo recordaba cuando el muchacho dijo ‘no, no, no’ y terminó tirada en el piso, me dijo que se fue contra una pared”.
De Yarelis Logreira se sabe que estudiaba Comercio Exterior, Inglés y era administradora en una barbería, tanto su madre como su hermana aseguran que, presuntamente, hubo negligencia médica en la atención de la joven:
“El impacto del golpe le hizo fracturas en la pierna y la cadera, la operaron y salió supuestamente bien de la Clínica La Victoria, aunque ellos se enfocaron fue en el SOAT, que ya se había acabado y me la sacaron como si ella fuera cualquier cosa, iban a hacer remisión para la EPS y esta me la negó. La mandaron para la casa, ella no estaba apta para salir de la clínica y a los 5 o 6 días de estar en casa se desmejoró, presentó dolor fuerte de cabeza, los ojos se le distorsionaban como si tuviese parálisis ocular”.
La familiar agregó: “Cuando me la llevé para la clínica de la Uninorte dijeron que no la iban a atender por el SOAT, yo dije que no la llevaba por el SOAT, sino porque tenía parálisis ocular, mi mamá fue a La Victoria a pedir la facturación y se la negaron, llamamos a Emisora Atlántico y nos colaboraron, cuando llegamos a la clínica con el papel nos dijeron que la iban a remitir, cuando la tenían en la Clínica La Merced la atendieron fue por diarrea y vómito, nunca la atendieron por la cabecita, donde ella sufrió golpes, pero no le salieron en el mismo momento y eso se fue incrementando, no le hicieron los exámenes pertinentes por la varilla que tenía en la cadera, el tutor, hasta el ultimo momento que se dieron cuenta que tenía hidrocefalia, la operaron, quedó en coma y ayer falleció”.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




