Con una inversión de $22.993 millones, el proyecto entra en operación en cinco municipios del departamento.
Por: Iván Peña Ropaín.
El Atlántico avanza en la iluminación de 24,44 kilómetros de vías rurales en Juan de Acosta, Tubará, Usiacurí, Sabanagrande y Manatí, una intervención que busca mejorar la seguridad, facilitar la movilidad nocturna y fortalecer la conexión entre las comunidades rurales y sus principales destinos.
La obra cuenta con una inversión de $22.993 millones y es liderada por la Subsecretaría de Vivienda, Electrificación y Espacio Público de la Secretaría de Infraestructura.
“Llevar luz a las vías rurales es llevar tranquilidad. Con estos kilómetros iluminados, las familias, los campesinos y los visitantes de nuestros municipios podrán movilizarse de noche con mayor seguridad. Además, fortalecemos corredores clave para el turismo del Atlántico”, afirmó el gobernador Eduardo Verano De la Rosa.
El mandatario agregó que ya son 24,44 km de iluminación de vías que contribuye a conectar los corregimientos con sus cabeceras municipales y los municipios costeros con sus atractivos turísticos. De esta manera, el proyecto busca ofrecer mejores condiciones para que los ciudadanos transiten con tranquilidad a cualquier hora y fortalecer la conectividad del territorio.

Los tramos iluminados comprenden las vías de Santa Verónica y El Vaivén, en Juan de Acosta; la entrada a Puerto Velero, en Tubará; la salida hacia Baranoa, en el sector de la Araña Tejedora, en Usiacurí; el Malecón del Pescado y la vía Oriental hacia Santo Tomás, en Sabanagrande; y la vía Manatí-Carreto, en Manatí.
“Iluminar nuestras vías rurales es mejorar la seguridad y la calidad de vida de nuestra gente. Con estas obras conectamos municipios y corregimientos, facilitamos la movilidad de las familias y fortalecemos corredores estratégicos para el turismo y el desarrollo económico del Atlántico. Seguimos trabajando para que el progreso llegue también a nuestras comunidades rurales”, destacó Pedro Lemus, secretario general de la Gobernación del Atlántico.
Por su parte, Rocío Jiménez, subsecretaria de Vivienda, Electrificación y Espacio Público, señaló que la intervención mejora las condiciones de seguridad de los desplazamientos de familias, trabajadores y productores rurales, la iluminación mejora la visibilidad de conductores, motociclistas, ciclistas y peatones durante la noche.
Además, estas vías iluminadas favorecen la conexión con los centros urbanos y genera mejores condiciones para las actividades comerciales, turísticas y recreativas.




