El percusionista fue atacado a bala en medio de hechos que son materia de investigación.
En las últimas horas se conoció que el percusionista colombiano Luder Quiñones Echeverry fue asesinado a bala en el barrio Bretaña, en la ciudad de Cali. Su muerte ha causado consternación en la industria musical, donde tuvo importantes papeles en reconocidas agrupaciones.
Sobre el crimen se conoce, de manera preliminar, que Luder estaba esperando un carro en compañía de su esposa, el martes 17 de marzo, cuando delincuentes los abordaron; el artista fue baleado en el abdomen y su pareja en una pierna; aunque fueron trasladados a una clínica, horas después se confirmó el deceso del hombre. Inicialmente se planteó como hipótesis un hurto, pero las autoridades buscan esclarecer lo sucedido y si se trató de un acto sicarial.
Luder “Junior” Quiñones, como era conocido, tenía 52 años de edad y era natural de la capital de Valle del Cauca, hizo parte de La Octava Dimensión, de La Suprema Corte de Andrés Viáfara, del Proyecto Omega, del Grupo Niche, de la orquesta puertorriqueña de los Hermanos Lebrón, fue miembro fundador de Son de Cali y, finalmente, se unió al proyecto del cantante de salsa Willy García, al que estuvo vinculado hasta su fallecimiento.
Su legado musical es recordado por colegas y seguidores, quienes destacan su talento y lamentan lo sucedido. Willy García rechazó el homicidio:
“Acabo de perder a un amigo de vida, a un hermano que la música me regaló y que nunca se fue de mi lado. Crecimos juntos, soñando con los bolsillos vacíos, pero el corazón lleno. Desde aquellos días en los que juntábamos monedas para el bus hasta los escenarios más grandes que la vida nos permitió pisar. Más de 34 años caminando hombro a hombro, riendo, luchando, resistiendo. Y hoy…la violencia me lo arrebató. Me duele profundo, en el alma, en la historia, en cada recuerdo que construimos.
Junior Quiñones, ‘El Mulato’, uno de los más grandes timbaleros y percusionistas de este país, pero sobre todo, un ser humano inmenso. Mi manito…así nos decíamos y así te voy a recordar siempre: como ese hermano leal con el que la vida me permitió compartirlo todo. Hoy se me va un pedazo del corazón“.




