Pese a que el estadio no se llenó, fue bastante aceptable la hinchada que acudió al Metropolitano para apoyar a su equipo frente al Medellín: más de 25 mil hinchas en las graderías.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla comenzó como se debe comenzar los cuadrangulares semifinales, y más cuando se está jugando como local: ¡ganando! El equipo de los barranquilleros y aquellos costeños que son junioristas derrotó por la mínima de 1-0 en el estadio Metropolitano al Independiente Medellín por el primer partido del cuadrangular A, por lo que principia como puntero en su grupo.
Una primera parte vibrante se vivió en el Coloso de la Ciudadela, en la que el conjunto barranquillero comenzó imponiendo la dinámica y el rojo de los medellinenses aprovechando los espacios para atacar velozmente al contrario.
Esa responsabilidad que tenía el dueño de casa por ser el propositivo para marcar de una, le dio inmediatamente las primeras opciones en cercanías de la cueva defendida por el meta uruguayo Washington Aguerre, quien tuvo que salir de la cancha lesionado al minuto 28 y ser sustituido por Eder Chaux.
Pero de esas primeras que provocó el Tiburón, solo una fue la que tuvo sensación de gol, mientras que el DIM con el pasar del reloj se adueñó del partido y comenzó a marcar diferencia en ofensiva, lo que se empezó a divisar desde el primer cuarto de juego. Tan fue así, que tuvo tres jugadas claras para romper la red, pero por suerte el arquero “charrúa” Mauros Silveria comenzó a destellar que tendría una gran noche.
Hay que decirlo, la concentración y precisión exhibida por Silveria inhibió el gol en contra en tres remates vertiginosos que efectuó el émulo, el más complicado uno de Jarlan Barrera, arrojándose abajo y mandándola al tiro de esquina del pórtico norte.
Cuando más se veía encima al Poderoso de la Montaña, el Rojiblanco se pellizcó y despertó, lo que le permitió en los últimos 10 minutos de la etapa inicial retomar la “máquina de coser” y llegar a un angustioso gol que rompió el celofán.
Al 34′, se tejió una gran triangulación entre Guillermo Paiva, Carlos Esparragoza y Yimmi Chará, siendo este último el que suscitó un remate al arco de Chaux y cogiendo la pelota dirección a gol, pero el defensa Daniel Londoño la sacó en la raya. Y en ese fuerte despeje de Londoño fuera del área, por suerte la esférica le quedó a los hombres ‘rojiblancos’, quienes volvieron a producir un ataque rápido y ante un nuevo disparo al arco de Chará, pero esta vez mordido, Didier Moreno se lanzó, estiró su pierna derecha y la cambió la dirección al balón, que se terminó metiendo suavemente por el palo izquierdo del golero medellinense.
Con ese tanto que le daba la victoria parcial al Junior de Barranquilla, con la expulsión luego del técnico del Medellín, Alejandro Restrepo, y con una trifulca que se armó tras un golpe que le dio Brayan León a Javier Báez, se esfumaron los primeros 45 minutos.

La segunda parte en este cotejo por la primera jornada del cuadrangular A de las semifinales de la Liga Betplay-II inició con una forzada modificación por parte del Tiburón. Salió el central Báez por el fuerte golpe que había recibido de León e ingresó en su reemplazo Jermein Peña.
En cuanto a las acciones de juego, se comienza señalando que el rojo antioqueño se fue con líneas arriba pensando en llegar a un raudo empate, pero en las primeras intenciones engendradas en el rectángulo ‘quillero’, el cancerbero Mauro Silveira mostró seguridad despejando y conteniendo la esférica en el aire.
Hay que ser ecuánimes en el análisis del cotejo diciendo que el equipo orientado por Alfredo Arias se terminó replegando atrás y le concedió la redonda al adversario, lo que no se debe hacer en este tipo de instancias ni en un compromiso que se vaya ganando por la mínima o al que todavía le falte mucho tiempo. Si no se quiere atacar, pues el defenderse teniendo la ‘pecosa’ es la mejor estrategia.
Si bien Medellín manejaba la ‘pelotica’ y los ataques, estos, después de sus citadas primeras embestidas, no tuvieron profundidad hasta que se les presentó una que sí fue peligrosa y en la que se volvió a lucir Silveira. Marcándose el 71′, en una de las pocas desatenciones que tuvo la defensa de Junior, los jugadores del Medellín: Luis “el Chino” Sandoval y Léider Berrío, se inventaron una combinación y el último mencionado pateó potente con dirección a la red sur, empero el guante uruguayo metió su pierna y la desvió al córner.
Hasta ese momento, el Rojiblanco, que se había dignado a defenderse sin entenderse el por qué, solo había concebido una. Al 66′, un impacto de José Enamorado al arco de Chaux y pasando la bola ‘cerquita’ de unos de los verticales.
Verse atacar al cuadro montañero y protegerse al costeño, fue la constante en el remate del partido, pudiendo llegar el DIM al uno-uno en varias proposiciones ofensivas, empero Silveira dijo en todas “presente”, especialmente la que se vio bordeando los 90 reglamentarios, cuando Jader Valencia quedó frente al pórtico y desenfundó un fuerte disparo. Sin embargo, una vez más el arquero del Junior les ahogó el grito de gol a los medellinenses. Segundos después, se pitó el final del compromiso.
Más allá de los errores que algunos quieran buscarle al Junior de Barranquilla, al final pasó lo que tenía que hacer el equipo de Quilla: “Comenzar ganando en su cuadrangular A“. ¡Vamos, Tiburón!




