El Tanque alemán se verá ahora con el PSG de Francia, abriendo como visitante el martes 28 de abril (2:00 p. m.) y cerrando en casa el miércoles 6 de mayo.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una verdadera final adelantada, un partidazo que uno desea nunca acabe y que nos recuerda por qué la Champions League es el torneo de clubes más fenomenal del planeta, fue lo que se percibió la tarde de este miércoles en el duelo de vuelta por los cuartos de final entre Bayern Múnich y Real Madrid de España, disputado en el estadio Allianz Arena, en Alemania. ¡Lo ganó el teutón al ibérico con global de 6-4!
Desde el primer minuto de juego estallaron las emociones con la apertura del marcador por parte del Real Madrid, con un golazo del turco Arda Güler, quien de primera empalmó una pelota que le regaló el arquero alemán Manuel Neuer, estando el arco solito.
Pero creyéndose que esa tempranera diana aplacaría al dueño de casa, colocándose el marcador global 2-2, recordándose que en la ida, en Madrid, ganó el Bayern Múnich 2-1, el conjunto alemán explotó ese fútbol agresivo, de tenencia de pelota y ultraofensivo que lo caracteriza, arribando al empate a uno a los 6′. Fue por intermedio del serbio Aleksandar Pavlović, de cabeza sobre la línea del arco defendido por el ucraniano Andriy Lunin, tras un cobro de córner.

La intensidad se fue posicionando en el campo del Allianz, pero siendo el de mayor dominio y búsqueda del arco contrario el Tanque alemán, mientras el Merengue se resguardaba para disponerse a embestir con contras, las que muy poco inquietaron a Neuer.
Mereciendo el dos-uno el club del guajiro Díaz, la corte del francés Kylian Mbappé y del brasileño Vinicius fue la que llegó a ese score, este nuevamente desde los pies de Arda, quien en un exquisito cobro de tiro libre alejado de las 16 con 50 del émulo, la clavó al ángulo izquierdo de Neuer, quien voló, pero tocó la pelota cuando ya estaba adentro de su pórtico.
Decantado el 2-1 a favor del club español, inmerecido, se reitera, el cuadro alemán no bajó su tónica de ir en todo momento hacia adelante de forma agresiva, ahora en la búsqueda de la paridad, la que se le concedió al minuto 38, en una muy buena acción individual del central galo Upamecano, quien luego le filtró la esférica al área al inglés Harry Kane, que, en una baldosa, se giró y la metió al ángulo izquierdo de Lunin.
Y dibujándose todo en el tablero general un 4-3 para el Bayern, que les devolvía la tranquilidad porque continuaban instalados en las ‘semis’, entrándose a los 40’ el francés Kylian Mbappé, aprovechando un contragolpe que fue bien hilado por Vinicius, definió frente a frente con Neuer dentro del área grande al recibir una filtración de pase, anotando el 3-2 momentáneo y silenciando el copado escenario bávaro.
Sin más que exponer en materia de emociones, acciones, dianas y embates, más bien observándose lo que quizás ha sido uno de los mejores primeros tiempos en la Orejona en los últimos años, se esfumaron estos primeros 45 minutos.

El canto guajiro
La segunda parte, un poco menos electrizante que la primera, pero igualmente de fulminante, se terminó marcando por un grito de gol en toda nuestra región Caribe, pues Luis Díaz se convirtió en quien le dio la clasificación al Bayern Múnich de Alemania a las semifinales de la Liga de Campeones, al anotar en las postrimerías del compromiso el tres-tres, que le devolvía el tiquete a la siguiente ronda a su club.
Es de anotar que, previo al gol del jugador costeño, fue muy bien aprovechado por los dirigidos por el belga Vincent Kompany el hecho de que el rival se quedara con 10 hombres, tras la justa expulsión del francés Eduardo Camavinga por doble amarilla, al minuto 86. Desde ahí, la escuadra alemana pisó más fuerte el acelerador en la ofensiva que propiciaba, generando varias opciones para embocarla, una de ellas quedándole a Luchito frente a Lunin en el punto penal, pero siendo más rápido en la cobertura el lateral del Blanco-Blanco, el inglés Arnold.
El canto guajiro se escuchó al 89′, cuando ya todos daban por hecho que este cotejo se iría al alargue, pero el extremo izquierdo de la Costa, en una de sus típicas jugadas, encaró dentro del área y luego salió de esta en diagonal para darle a la pelota hacia uno de los dos verticales. La terminó metiendo al siniestro del arquero del Real Madrid, aunque rozando un poco la esférica el muslo del defensor brasileño Militão, dándole mayor rapidez y acomodación a la redonda.
Ese tanto del nacido en La Guajira sí achantó al elenco ibérico, que se fue al todo o nada por tratar de igualar el global, no había de otra, situación que lo dejó sin protección atrás y acabó viendo otro más, al minuto 90+4 de reposición. Este gol nació también por la banda izquierda con Díaz, asistiendo hacia el centro del campo al alemán Joshua Kimmich y este, seguidamente, abriendo hacia el costado derecho para el inglés Michael Olise, quien mostrando que es letal en el uno contra uno, se sacó al defensa francés Mendy y, con un puntazo, se la metió a la escuadra derecha del arco de Lunin, que se tiró para la foto.
Siendo el colombiano Luis Díaz una de las figuras de este emocionante y duro encuentro, se culminó este duelo, que también demarcó el fracaso en esta temporada del Real Madrid, que prácticamente tiene La Liga de España perdida ante el Barcelona.




