El exfutbolista cesarense había dejado de percibir pagos por diversas obligaciones legales y que le correspondían al equipo de fútbol, que luego lo “despidió sin justa causa”, según se indica en la acción judicial que instauró.
Por: Iván Peña Ropaín.
Horas después de que se conociera la noticia relacionada con que le fueron embargadas las cuentas al Junior de Barranquilla por la demanda que le ganó Jáider Romero y relacionada esta con un “despido sin justa causa”, información (embargo) que luego salió a negar la propia institución futbolera en un medio local, se le observó hablar al respecto al exfutbolista cesarense en el portal deportivo ‘quillero’ conocido como El Bordillo.
Quien se desempañaba como lateral y conquistó dos Liga (en 2010 y 2011) con el Rojiblanco, contó ante los comunicadores Jennyfer Arcón y Juan Carlos Rocha, que él quiso en su momento llegar a un sano acuerdo con el club, pero ello fue imposible. Se cansó de escribirles y llamarles, empero no recibió nunca respuesta.
No obstante, según siguió relatando el exdeportista de hoy 43 años: “Lastimosamente, me tocó recurrir a la demanda, porque pasaba el tiempo y no se daban muestras por parte de ellos de adelantar una conciliación. Entonces, tocó lo de la demanda, la cual, gracias Dios, salió favorable para nosotros”.
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Romero también expuso sus buenas intensiones para que todo terminara en buen término, por ejemplo, aceptar que lo que le debían y que conminó a pagarle la determinación judicial, le fuera repartida en tres cuotas, conociéndose que la gerencia del Rojiblanco canceló las dos primeras como correspondía, aunque la segunda se le dividió en dos, pero la tercer no se ha hecho efectiva todavía.
Y es que, de lo que se conoció en las últimas horas sobre la información concerniente al embargo de las cuentas del Junior de Barranquilla, ese tercer pago debía efectuarse el pasado jueves 29 de enero, y no se cristalizó.
Hasta ahora, la directiva ‘tiburona’ no se ha pronunciado sobre el susodicho, el que, como se recordará, obedece a una sentencia condenatoria para que le fuese desembolsado a Romero la suma total de 1.609.740 millones de pesos, aduciendo la defensa del exfutbolista que su cliente, quien jugó en Junior entre 2007 y 2014, se encontraba lesionado al momento de ser desvinculado de la institución barranquillera.
Había plasmado la firma en el contrato que lo vinculaba como jugador del Junior, del 1 de enero de 2007 al 31 de diciembre de 2017, siendo su salario inicial en esa época de $1.566.300 y señalándose que, tras sufrir una compleja lesión durante un partido disputado contra Cúcuta Deportivo, el 14 de septiembre de 2013, se dejó de pagarle desde 2014.




