El Rojiblanco fracasó en las ligas 1 y 2, llegando solo hasta cuadrangulares semifinales; en la Copa Colombia, siendo despachado en octavos; y en la Libertadores, eliminado también en octavos.
Por: Iván Peña Ropaín.
Luego de retornar a Barranquilla procedentes de la ciudad de Cali, donde vienen de fracasar al quedar eliminados en los cuadrangulares semifinales de la Liga Betplay-II, los jugadores del Junior se disponen ahora a la última reunión para evaluar el pobre segundo semestre que tuvieron. Seguidamente, se irán a disfrutar de sus vacaciones.
Aún no se dice anda, porque esta muy reciente el fatídico final de campaña que acaban de tener, desde las toldas del elenco ‘currambero’ con relación a si César Farías continúa, que es lo más probable que ocurra, o si este u otro jugador sale al no renovársele su contrato, debido a su paupérrimo rendimiento.
Mientras se define todo el panorama del Tiburón con miras al 2025, año en el que se deberá contratar jugadores que realmente tengan “hambre de gloria”, al juniorista le seguirá taladrando en su cabeza el recuerdo de que en el período del cumpleaños 100 de su equipo, los jugadores no pudieron darle ni una sola felicidad.
Fracasaron en todo lo que jugaron: ligas 1 y 2, Copa Libertadores y Copa Colombia, mostrando además un fútbol indigente y con jugadores que cobraban un montón de dinero, pero su rendimiento en la cancha era mísero.




