El combinado suizo es de esos que viene en silencio en este Mundial y que muchos ignoran, mostrando hasta ahora un juego fuerte y dinámico.
Por: Iván Peña Ropaín.
La noche del jueves anterior, en el estadio BC Place de Vancouver, Canadá, la Selección Suiza se impuso 2-0 a Argelia en su compromiso por los dieciseisavos de final y se clasificó a los octavos del Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026.
Fue un partido en el que los suizos no se “espelucaron” ni remaron mucho para tratar de sacarlo avante, tanto que en la primera parte y arrancando la segunda lo liquidaron, observándosele en el resto del trámite del cotejo dignados a manejarle la pelota a los argelinos y regular las cargas físicas pensando en lo que se les viene ahora.
Los europeos abrieron la cuenta al minuto 10, a través de Breel Embolo, y concretaron el sello del paso a la siguiente ronda al minuto del arranque del segundo tiempo, cuando la embocó en arco contrario Dan Ndoye, diana que terminó de “bajarle la caña” a los africanos.
Pese a que pocos le tienen fe a la Selección Suiza, esta ha demostrado que es seria en su juego y es de cuidado, no solo por lo visto en ese cotejo frente a Argelia, sino por lo mostrado en su trasegar en el Grupo B, en el que acabó líder por encima de Canadá, Bosnia y Herzegovina y Catar.
Así las cosas, los de la cruz blanca en su bandera se alistarán ahora para enfrentar, en ese mismo escenario canadiense, el próximo martes 7 de julio, desde las 3:00 p. m., a quien venza en su choque de dieciseisavos entre Colombia y Ghana, los que se verán esta noche (8:30) en Kansas City, Misuri, Estados Unidos.




