Los dos hombres naufragaron cuando salieron en una de sus faenas y la lancha en la que se transportaban sufrió una falla mecánica.
Dos pescadores cartageneros identificados como Jhonnys Palomino Geles, de 30 años, y Alejandro Torrealba Silva, de 26, vivieron una verdadera travesía de lucha y supervivencia tras permanecer 12 días como náufragos en el Mar Caribe.
Esta emotiva historia comenzó el pasado 1 de enero cuando los dos jóvenes tomaron su lancha y se adentraron mar adentro para realizar una de sus tantas faenas de pesca, sustento de ellos y de sus familias durante muchos años. La experiencia de ambos les había permitido ir y regresar sin contratiempos, pero las dificultades existentes para encontrar peces cada vez los haces navegar mucho más lejos de la costa.
Sus familiares en tierra, conocedores de la faena, sabían que pueden durar dos, tres o más días en el mar, pero la gran demora los empezó a preocupar y decidieron dar aviso a las autoridades marítimas, vaticinando que algo les había ocurrido en su travesía, ya que no habían regresado tras una semana.
La bitácora de Palomino y Torrealba era partir desde Barú hacia los alrededores de las islas del Rosario para completar sus actividades, pero en el trayecto la lancha en la que se transportaban sufrió una falla mecánica y quedaron a la deriva en altamar.
Aferrados a la vida y con la esperanza de ser encontrados, los dos jóvenes se dejaron llevar por las olas. En el día eran abrazados por el incremento sol, mucho más ardiente debido la salinidad del agua. Por las noches, el frío delirante y las intempestivas olas también se convertían en un riesgo para sus vidas.

Antonia Geles, madre de Jhonnys, dialogó con la emisora Blu Radio, en donde contó que su hijo y el amigo de este lograron sobrevivir todo ese tiempo adaptándose a los medios que tenían a disposición: comiendo algas e hidratándose con sus propias orinas.
“Ellos están bien, gracias a Dios, pero los encontraron bastante deshidratados por tantos días bajo el sol y sin agua (…) Lo que nos dicen es que sobrevivieron tomando su orina, comiendo algas y lo que les pasaba por la lancha. Están bastante quemados y muy delgados, pero están bien porque lo vimos en la videollamada”, relató la mujer.
Fue después de 12 días como náufragos, es decir, el pasado 13 de enero, que en medio de las intensas labores de búsqueda por mar y aire de las autoridades marítimas, que fueron encontrados por un buque pesquero en aguas de Panamá.
“La verdad, esto fue una bendición de Dios, un verdadero milagro, porque sobrevivir tantos días sin comida, sin agua, en el mar. Lo más importante es que nunca perdimos la esperanza”, puntualizó la madre del pescador.
Informe: Luis Ángel Terán




