Carlos Rodelo está junto a otros 14 latinoamericanos en la ciudad de Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo.
Por: Iván Peña Ropaín.
El barranquillero Carlos Rodelo es uno más de los miles de colombianos que, viajando a Estados Unidos en búsqueda del “Sueño Americano”, hoy día se encuentra viviendo toda una pesadilla por cuenta de las políticas migratorias que desde la administración Donald Trump se han intensificado de forma impía contra los inmigrantes ilegales, aunque también la han sufrido muchos que están legales, pero no padeciéndola en esa nación del continente americano, sino a millares de kilómetros, en África.
Este ciudadano colombiano es uno de un grupo de 15 latinoamericanos más, que tras ser detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y permanecer varias semanas en uno de los centros de detención privados, al momento de ser deportado desde los Estados Unidos, creyendo él y los demás emigrantes que el avión los llevarían a sus países de origen, acabaron en la ciudad de Kinshasa, capital de República Democrática del Congo.
En entrevista en exclusiva con periodistas del programa ‘6AM W’ de Caracol Radio, dirigido por Julio Sánchez Cristo, este barranquillero, de unos 48 años, contó lo sucedido y la incertidumbre en la que se hallan desde los últimos días al saber qué pasará con ellos y sobre por qué no ven una pronta solución para ser repatriados a sus respectivas naciones.
“Cuando yo les pregunté por qué me habían trasladado hasta África, ellos me respondieron que no me iban a trasladar a Barranquilla, que era lo que pensé en un primer momento, y también me respondieron que me iban a mandar era al Congo, África, sin darme alguna explicación de fundamento. Los del ICE solo nos dejaron tirados ahí y tomaron regreso a Estados Unidos“.
Rodelo contó que ni él ni ninguno de los latinoamericanos con los que se encuentra en ese país africano pudieron hacer nada en su momento, porque todo se dio ya estando embarcados en el avión en el que los expulsarían de EE. UU. y estando encadenados de pies y manos.
“Duramos 24 horas de viaje, y siendo lo peor que, en un país como este, en el que se exige el uso de la vacuna contra la fiebre amarilla, las autoridades estadounidenses nunca nos dijeron nada sobre eso, sabiendo que, antes de enviar a personas a este país, le colocan diez días antes esa vacuna. Es que tampoco me entrevistaron para saber si yo tenía miedo de venir al Congo“, anotó este ciudadano colombiano afectado por esta situación, la que evidentemente es una violación a sus derechos humanos.
Carlos Rodelo también manifestó en la entrevista que tanto él como sus ahora amigos de zozobra han acudido a medios de comunicación para visibilizar sus dilemas y pedir ayuda para retornar pronto a sus lugares de nacimiento, debido a que ha sido infructuoso, en su caso, tratar de contactar a la Cancillería colombiana en esa nación africana. “Muchos tenemos miedo de regresar, pero yo prefiero volver a mi país y ver qué puedo hacer”, concluyó.
Deportación a países terceros
Sobre esta pesadilla que vive este barranquillero, hay que recordar que, en el marco del programa de deportación que adelanta ICE a terceros países, se trata de una práctica en la que los migrantes no son enviados a su nación natal, sino a otro territorio.
Según explicó el afectado, su protección bajo el Sistema CAT (se refiere a la protección bajo la Convención contra la Tortura) impedía su regreso a Colombia; por ello señaló, al final de la conversación con los periodistas de ‘6AM W’, que tenía miedo de regresar al país.
No obstante, afirmó que los plazos legales para su reubicación ya se habían cumplido antes de su detención: “A mí me otorgaron esa protección en febrero de 2025 y me detuvieron en agosto de ese mismo año. Esos 90 días que tenía el Gobierno (Estados Unidos) para reubicarme ya habían pasado”.




