Se dice que el joven violó dizque el código de vestimenta al que debe acogerse la persona que desee entrar en la gradería donde está ubicada la “barra brava”.
Por: Iván Peña Ropaín.
“¿Y es que ellos (‘barras bravas’) son los dueños de la tribuna?”. Con esa pregunta comenzaron a coincidir en redes sociales los internautas debido a un indignante caso que quedó registrado en un video que se ha viralizado y en el que se observa a una mujer sacando de una de las gradas del Romelio Martínez de Barranquilla a un joven porque usaba chancletas, algo que estaba prohibido entre los dizque códigos de vestimenta que manejan en las “barras” del Junior, según se ha conocido de manera extraoficial.
La repudiable escena se dio la tarde del pasado miércoles, cuando en el enunciado estadio se desarrollaba el partido aplazado por la fecha 4 de la Liga BetPlay-II entre Junior de Barranquilla y Deportivo Pereira. El afectado en este caso era un hincha del equipo barranquillero, mientras que la contraventora también era adepta al Rojiblanco, pero sería integrante de una de las facciones populares futboleras.
Todo se produjo en momentos en que el joven, a quien en redes han identificado con el nombre de Germán, veía tranquilamente el partido del “club de sus amores”, cuando se le acercó la femenina ‘barrista’, quien ya lo había empezado a atisbar con mala cara, y le hizo un reclamo por estar en chancletas en la tribuna reseñada como Norte, o la conocida tradicionalmente como la de techo, donde se ubica una de las “barras bravas” del Tiburón.

La víctima de este comportamiento orate solo miraba y escuchaba a la mujer, a quien, por lo sucedido, “le han dado buen palo” en portales de Facebook e Instagram. Después de atender la retahíla de la mujer a quien identifican como ‘barrista’, Germán solo se dio media vuelta, con cara de no entender lo que pasaba, y se marchó de esa gradería, desconociéndose a ciencia cierta si salió de allí o se ubicó en otro punto donde no fuese señalado por sus chancletas.
Empero, lo que fue un actuar indignante y humillante perpetrado por esa mujer, apelando, por lo que se ha leído, a que son códigos de vestimenta que hay en la “barra brava”, se convirtió en una bendición para él, gracias a la magia de las redes sociales.
El menor de edad ha sido contactado por varias personas que le han expresado toda su solidaridad, la cual no solo se ha quedado en palabras, sino que también se ha traducido en ayudas monetarias y materiales. Por ejemplo, se ha visto que le han regalado zapatos y camisetas del Junior de Barranquilla.
Dando las gracias por los buenos gestos, luego de ese momento de ignominia que vivió, Germán también contó que él no hace parte de la “barra brava” que lo sacó de la tribuna Norte, sino que entró allí porque podía conseguir más económica la boleta, que le costó 25 mil pesos, reuniendo la plata de 2 mil en 2 mil, dinero que sacó de lo que le daban para la merienda cuando iba al colegio.
Este caso provocó una andanada de críticas y conjeturas, como las del primer párrafo, además de las molestias de otros hinchas del cuadro ‘quillero’, porque reiteran que los ‘barristas’ se creen los dueños de los estadios, al no solo imponer violencia y coacciones, sino hasta obligar a las personas a decidir cómo deben ir vestidas, dónde deben sentarse, por dónde deben entrar y hasta por dónde deben caminar.




