Ninguno de los fallecidos tenía anotaciones judiciales.
Lo que parecía una noche tranquila entre amigos terminó convertido en una escena de horror en el barrio La María, de Soledad. Una reunión informal frente a una vivienda fue interrumpida por el estruendo de los disparos y la llegada de cuatro hombres armados que, sin mediar palabra, abrieron fuego contra un grupo de personas, dejando como saldo dos muertos.
Las víctimas fueron identificadas como Rodrigo Javier Jiménez Gutiérrez, de 19 años, y Stefanía Paola Herrera Barceló, de 23, quienes se encontraban la noche de este jueves en la parte externa de una vivienda ubicada en la calle 24 con carrera 24A, compartiendo con varios conocidos del sector.
De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, cuatro sicarios que se movilizaban en dos motocicletas llegaron hasta el lugar y dispararon en repetidas ocasiones contra las personas que se encontraban reunidas. El ataque generó pánico entre los presentes, quienes corrieron para ponerse a salvo mientras los agresores escapaban de la escena.
Rodrigo y Stefanía resultaron gravemente heridos y fueron auxiliados por personas que se encontraban en el sector. Ambos fueron trasladados de urgencia a la Clínica Porvenir, donde los médicos confirmaron sus fallecimientos debido a la gravedad de las lesiones.
El reporte policial señala que Rodrigo recibió un impacto de bala en el ojo izquierdo, mientras que Stefanía fue alcanzada por dos proyectiles en la tráquea, heridas que terminaron siendo mortales pese a los esfuerzos médicos.
Uno de los aspectos que más llama la atención de los investigadores es que, según los registros consultados por las autoridades, ninguno de los dos fallecidos tenía anotaciones judiciales ni antecedentes relacionados con actividades delictivas.
Por esta razón, los organismos judiciales trabajan para establecer cuál era el verdadero objetivo del atentado y si las víctimas fueron atacadas de manera directa o quedaron en medio de una acción criminal dirigida contra otra persona. Las cámaras de seguridad del sector y los testimonios de quienes presenciaron el hecho serán claves para reconstruir lo sucedido.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




