No obstante, son muchos los comerciantes samarios que han preferido no abrir sus negocios por temor a futuras represalias de las ACSN.
Por: Iván Peña Ropaín.
Con el fin de retomar la tranquilidad frente a la anarquía desatada el martes anterior en Santa Marta por cuenta del “paro armado” puesto en marcha por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada de Santa Marta, por las calles de esa ciudad ya se ven intensos patrullajes de los uniformados de las Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas.
Son más de 500 integrantes de esta unidad, conformada por soldados, marinos y aviadores, manifestando al respecto el comandante de las Fuerzas Militares, el mayor general Erik Rodríguez: “Esta llegada a Santa Marta fortalece nuestras capacidades para anticipar y neutralizar las acciones de los grupos criminales que pretenden intimidar a los samarios”.
El alto mando militar señaló que este grupo élite “mantiene un dispositivo conjunto y coordinado, con capacidades terrestres, aéreas, marítimas y fluviales, orientado a proteger a la población, garantizar la movilidad, asegurar la infraestructura estratégica y mantener el control territorial”, anotó.
No obstante, a través de noticias que brotan desde la capital del Magdalena, la mayoría de negocios optaron por no abrir, pese a la férrea presencia de las fuerzas del Estado, porque sienten temor a futuras represalias por atender a la solicitud del Gobierno nacional de que vuelvan a poner en marcha sus negocios.
Hay otros ciudadanos en Santa Marta y de municipios de esa región costeña del país que señalan que, ante la soledad que se presenta en sitios que habitualmente son concurridos, y por la presencia de los uniformados y de sus vehículos armados, parece que se estuviera en una zona de guerra de Medio Oriente.




