Ya hemos visto que hasta seleccionados como España y Portugal tuvieron serias dificultades, en este Mundial de sorpresas, para imponerse a Cabo Verde y República Democrática del Congo, correlativamente.
Por: Iván Peña Ropaín.
Siempre será positivo arrancar un Mundial de Fútbol de la FIFA con victoria, tal como lo hizo la noche del miércoles anterior la Selección Colombia contra Uzbekistán por el Grupo K de la Copa Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026, más allá de cuál haya sido el rival.
Sumar de entrada 3 puntos era también “justo y necesario” porque ya Colombia sabía el resultado del compromiso entre los otros dos inquilinos de este cuadrangular: Portugal 1 – República Democrática del Congo 1, siendo ello vital para comenzar picando en punta, en solitario, e ir amarrando la clasificación a los dieciseisavos de final.
No obstante, ya se han escuchado dictámenes negativos de comentaristas deportivos colombianos, por ejemplo, del periodista manizaleño Carlos Antonio Vélez, quien la noche anterior, en el programa ‘Planeta Fútbol’, del canal Win Sports, “le bajó fuertemente la caña” al triunfo colombiano porque, según él, las formas con las que la Tricolor se impuso a un seleccionado debutante en los mundiales no fueron las correctas. “Todo fue a pelotazos y contragolpes”, precisó.
Bien es valedero mencionar que Uzbekistán era el que tenía todas las apuestas en contra, pero hay que decirlo de manera coloquial, atendiendo a lo que se ha visto en otros cotejos de esta Copa Mundial y a cómo hemos observado que se les han embolatado los partidos a seleccionados favoritos: “El rival no es mocho y también corre y le mete”.
Varios por ahí se alinearon a lo dicho por el comunicador conocido con el remoquete de El Calvo, manifestando que el conjunto patrio debió arrollar, no debió permitir gol y debió hacerse a un marcador mucho más abultado. Empero, se reitera, no se jugaba con “parapléjicos”; no hay que depreciar el trabajo serio que se le observó hacer por muchos momentos del cotejo al equipo orientado por el internacional exfutbolista italiano Fabio Cannavaro.
Se ha escuchado y leído un vituperio recio por las formas con las que la Selección Colombia consiguió este importantísimo triunfo de 3-1, lo que no quiere decir que no se cuestione, sino que se quiera ponderar frente a un resultado que se requería sí o sí por las variables planteadas párrafos atrás el supuesto bajo nivel del rival de turno.
Y es que hemos visto que en Estados Unidos, Canadá y México 2026 se han dado grandes sorpresas, siendo la de mayor relevancia el cero a cero que dibujó uno de los equipos que está en ese podio de los máximos candidatos junto a Argentina y Francia: la Selección España, que no pudo con una de las igualmente debutantes en citas orbitales como lo es Cabo Verde. A esa línea le aunamos el 1-1 de Portugal contra República Democrática del Congo, o los 1-0 a favor que devengaron los elencos de Escocia y Ghana, de recorrido en los mundiales y con planteles de más talla y nombre, ante las modestas selecciones de Haití y Panamá, las que los pusieron a sufrir más de la cuenta. ¡Haitianos y panameños hasta los pudieron empatar!
¡Se tenía que ganar, y se ganó, y punto! Ahora, a continuar apoyando de cara a la segunda fecha contra los congoleños, juego a disputarse el martes 23 de junio, desde las 9:00 p. m., en el estadio Guadalajara, en México, y en el que Colombia podría dar un paso decisivo para concluir como líder de su cuadrangular.




