La tensión por el choque entre Argentina e Inglaterra, que ya estalló con la primera pelea entre estos sudamericanos y europeos en Miami, Estados Unidos, tiene las alertas encendidas entre las autoridades en Atlanta.
Por: Iván Peña Ropaín.
Fuertes vituperios ha recibido el técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, de parte de un gran sector de la hinchada argentina, pese a que está ad portas de poner a ese país en su segunda final consecutiva en las Copas Mundo y estar cerca del bicampeonato.
Los vilipendios no tienen que ver con cómo está jugando la Albiceleste, o porque para el juego de esta tarde (2:00) frente a la Selección Inglaterra por las semifinales moverá su planteamiento táctico, o porque dejará en banca a X o Y jugador.
Todos los dardos en su contra obedecen a unas pacíficas declaraciones que dio el martes anterior en la previa al juego ante los ingleses y que será en el estadio Mercedes-Benz de la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos, y por medio de las cuales le bajó el tono bélico que muchos de sus compatriotas le ponen a este choque, aduciendo estos que se debe seguir vengando a los soldados argentinos muertos en la Guerra de Las Malvinas a manos de militares ingleses.
Nada más era que Scaloni señalara que el encuentro contra Inglaterra no tiene por qué verse de otra manera, siendo su inequívoco significado “un simple partido de fútbol”, para que en redes cientos de compatriotas lo atacaran al manifestarle que cada encuentro con ellos (ingleses) es renombrar la memoria de todos los fallecidos en ese conflicto no dirimido que fue ganado por los europeos.
Recordando, la Guerra de las Malvinas fue una batalla bélica desarrollada en 1982 entre Argentina y el Reino Unido, y que duró cerca de 70 días, por la soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.




