La madre de la menor de nueve años la dejaba en casa de sus familiares, a donde llegaba el vecino y cometía el acto sexual violento.
La angustia se ha apoderado de una madre de familia tras enterarse que su hija de nueve años fue víctima de acto sexual violento en el barrio José Antonio Galán, al suroriente de Barranquilla.
El presunto agresor, identificado como Alcides, era considerado un hombre de confianza debido a que la mujer y sus parientes lo conocen desde hace muchos años.
Antes de ir a trabajar, la madre cabeza de hogar solía dirigirse a la casa de sus tíos y hermanos, en el barrio mencionado, para dejarles a su hija; hasta allí llegaba el vecino, presuntamente, para cometer los actos sexuales contra la menor.
“Mi hija no me quería decir nada por miedo a que no le creyeran y a las amenazas porque él le decía que si me decía algo a mí me mataba, hasta que una vez mi mamá le dijo que cogiera el teléfono y lo grabara, mi hija grabó el video y ahí se ve cuando él hablaba como si nada y le sacó el pene, son dos videos”.
Al ver las evidencias, la madre de la pequeña quedó desconcertada: “Cuando vi eso fue impactante para mí porque no pensé que iba a pasar eso con él porque es de la cuadra, tenemos añales de conocerlo. Yo puse la denuncia, tenía miedo porque me decían que me iban a quitar a la niña, pero mi comadre me convenció de que lo hiciera”.

Lo sucedido ha afectado emocionalmente a la menor y su progenitora ha tenido problemas para llevar el sustento a su hogar, así lo contó en medio del llanto y el desespero:
“Estaba trabajando, me tocó dejar de trabajar para cuidar a mi hija, yo me paso encerrada, estoy siendo amenazada por los familiares de él, no querían que yo pusiera la denuncia, aquí vinieron los familiares de él, me decían que no denunciara, que lleváramos eso en la paz, que ellos me podían dar dinero“.
Además, contó: “Mi hija se encuentra mal porque se orina la cama, no quiere comer, me la iba a quitar el Bienestar, si tengo que dejar de trabajar y estar pendiente de mi hija yo lo hago, en estos momentos tengo que tener las puertas cerradas, las ventanas cerradas porque nadie sabe cómo estamos, mi hija de noche no duerme, tiene pesadillas”.

Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




