En la cancha el equipo de Luis Díaz fue más, pero pesó más la camiseta del actual monarca en España.
Por: Iván Peña Ropaín.
Real Madrid volvió a ser el Rey en el fútbol de Europa, continente que lo vio en la noche parisina del sábado 28 de mayo coronarse nuevamente campeón en la Champios League, que en su versión número 67, le puso al frente como rival a Liverpool de Inglaterra. Al Merengue solo le bastó el gol de Vinicius para ganar la final 1-0 y conquistar de este modo su trofeo número 14 en el torneo de clubes más importante en esa parte del mundo.
Con un dominio absoluto del Red en los primeros 45 minutos arrancó esta final, período en el que los ingleses llegaron en 26 ocasiones, dos con opción clara de gol, una de Sadio Mané y otra de Mohamed Salah, ambas con buenas resoluciones del meta Courtois, y de seis, una sola fidedigna para los españoles, la que provocó al 43′ un tremebundo silencio en el Stade de Francia. El VAR intervino en el gol convertido por Karim Benzema, anulado por un fino fuera de lugar.

Esa embestida del conjunto de Jürgen Klopp en la primera parte, la que explotó desde el primer minuto de juego, la comandó el senegalés Mané, el egipcio Salah y el inglés Alexander-Arnold, los que oxigenaron la ofensiva para su equipo por el sector derecho, ya que en su lectura previa a este cotejo el DT del Merengue, Carlo Ancelotti, bloqueó la banda izquierda, la del jugador guajiro Luis Díaz, por donde se vislumbraba se daría todo el fútbol del su rival. Carvajal y Militao, y a veces Cross y Modric, que daban una mano en la marca, frenaron la avanzada del nacido en Barrancas.

Aunque fue muy bien anulado el exJunior de Barranquilla, principalmente por el lateral Carvajal, por lo que tuvo poco brillo en este compromiso decisivo por la Orejona, su trabajo colaborativo en defensa cohibió a Real Madrid en tres cuartos de cancha en varias de sus acometidas.
Para la segunda parte el conjunto de Madrid subió más sus líneas y, aunque en el prólogo de esta (los primeros 5 minutos) lució más ambicioso, Liverpool marcó la tendencia volviendo a inclinar la cancha en búsqueda de ese gol que rompiera el celofán, pero la concentración que manejó el onceno de España en la línea defensiva, especialmente en los perímetros de las 16 con 50, fue formidable, impidiendo la diana en su portería.

Sin embargo, ese no sé qué, el que arropa históricamente a la escuadra madrileña, o lo que muchos llaman mística o jerarquía, al 59′ dijo presente en la futbolera noche de París.
Y fue el brasileño Vinicius, en un despliegue de contragolpe del Blanco-Blanco, el que dio apertura al grito de gol, el único, el que tanto se esperaba, luego de que el uruguayo Valverde, gran figura en este cotejo, intentó un remate al pórtico de Alisson y este se convirtió en un pase cruzado para Vinicius, quien entró en solitario ganando las espaldas de la defensa roja y solo tuvo que embocar con total frialdad el balón a la cueva del Red.

Acto seguido, todo fue una búsqueda del empate por parte del Liverpool después de ese tanto que recibió y el que demostró la efectividad que caracteriza al Real Madrid, club que no necesita atacar y atacar para ganar el partido, solo con una que tenga pasa a cobrar.
Centros de costado, remates de fuera del área, pases filtrados al rectángulo Merengue, por arriba, por abajo, por los lados, pero nada de nada. Los de la ciudad de los Beatles no pudieron igualar las acciones; Courtois y el impecable bloque defensivo del actual campeón de España impusieron su presencia y terminaron embolatando el equipo del colombiano, quien fue sustituido al 65′ por Diogo Jota, debido al flojo partido que tuvo, lo que habría incidido para ello el duro golpe que sufrió en los primeros 15 minutos del primer tiempo en un encontronazo con Casemiro, el cual lo dejó cojeando por varios minutos.
De esta forma culminó en la Ciudad Luz la historia de una nueva final de la Orejona, la cual, una vez se escuchó el pitazo final, hizo estallar los corazones de júbilo y embargó de alegría y llanto no solo a los madridistas que estaban en el estadio, sino a los millones de seguidores que tiene el equipo ibérico en todos los rincones del mundo.
Dado todo de esta manera, no está de más reiterar que este sábado 28 de mayo de 2022 Real Madrid revalidó su título nobiliario que posee del club más grande del Viejo Continente, al consagrarse por décima cuarta ocasión campeón de la Champions League.





