El Rojiblanco se alistará ahora para su juego como visitante por la fecha 6 contra Once Caldas este jueves, a las 6:20 p. m.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla continuó prendiendo la fiesta de su amado Carnaval con la goleada 3-0 que le propinó al Boyacá Chicó, la noche del sábado 7 de febrero, en su juego por la fecha 5 de la Liga Betplay-I 2026, dado en lo que correspondió al retorno a su primera casa: Olímpico Romelio Martínez, luego de cuatro años sin jugar allí por partidos oficiales del campeonato colombiano. Con este gane, el de Quilla asciende parcialmente al quinto lugar de la tabla con 9 unidades, donde permanecerá al cierre de esta jornada si se le dan algunos resultados en cotejos que restarán.
Todo un monólogo de dominio fue lo que se vivió en la primera parte en el Coloso de la 72, en el que el dueño de casa fue el que provocó las jugadas para anotar, recompensándosele la ruptura del celofán al final de ese periodo.
De las que tuvo el Tiburón, se cuentan tres de Luis Fernando Muriel, quien salió en su primer juego como titular, siendo la tercera la vencida para anotar el 1-0 y el segundo en su cuenta personal con la pinta del ‘quillero’.
En las del delantero tomasino, una obedeció a un “pase de la muerte” del lateral Jhomier Guerrero, cruzado y al punto penal, dándole de primera y abajo, pero el golero Emiliano Denis se lanzó y la evitó. Esa fue al minuto 14, siendo su segunda al 25’, tras un tiro libre de costado derecho hacia el pórtico que da a la tribuna denominada de sombra, pero el meta del cuadro boyacense se abalanzó a su vertical siniestro y la envió al córner.
La tercera opción de diana fue del central samario Jermein Peña, tras remate potente desde casi 35 metros de distancia, pero nuevamente Denis voló y salvó a su equipo, entrándose a los 40’, y aunque en el tiempo de reposición no pudo decir lo mismo.
En el 45+1’, una falta en el área contra Muriel, que iba a quedar en posición de remate, fue pitada. Ejecutó él mismo y Denis, pensando que le iba a meter un “riflazo”, se vio sorprendido, pues Muriel se la acomodó con dulzura a un poste. ¡Y a gritar los junioristas que fueron al Romelio ese uno-cero parcial!
La segunda parte arrancó con el mismo equipo que paró el DT Alfredo Arias en los 45’ anteriores, con el tridente ofensivo: Luis Fernando Muriel, Guillermo Paiva y Cristian Barrios, pero también inició con la presión alta que se venía observando y con un grito de festejo tempranero.
Ese fue a los 4 minutos del pitazo inicial, luego de una bella confección entre Paiva y Muriel, para que Barrios definiera con clase.
El delantero paraguayo, en una agresiva apretada al defensa contrario, ganó la esférica en el borde del área, pasándosela de primera intención a su colega tomasino, quien, por su parte, de “tacón”, se la sirvió al extremo barranquillero, anotando este a un costado de Emiliano Denis, quien no pudo hacer nada esta vez por evitar el dos a cero.
Domeñó en esa etapa complementaria el de Curramba la Bella, que no le dio respiro al Chicó, que no hizo ni un solo disparo de peligro en el arco defendido por Mauro Silveira, quien más bien parecía un juniorista más en la tribuna.
Se hicieron luego modificaciones por parte del local, colocándose en cancha a Teófilo Gutiérrez y a Joel Canchimbo, los que entraron sincronizados y reemplazaron, respectivamente, a Paiva y a Muriel.
Y el juvenil Canchimbo fue el que puso el moño, al anotar el tercero al 79’, definición con un toque sutil ante la salida que efectuó el golero del visitante para interceptar el muy buen pase largo que le metió el también juvenil Dilan Villarreal, quien había entrado por Jesús Rivas.
Con esa muy buena asistencia del debutante Villarreal y ese tercer tanto de Canchimbo, se acabó este partido en el mítico Olímpico Romelio Martínez.
¡Que siga el Carnaval!




