Las finales tienen como fechas: el juego de ida, este viernes en Quilla, y el de vuelta, el próximo miércoles en Ibagué.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla está en la final de la Liga Beyplay-II, pese a haber perdido 2-1 en su último juego en el cuadrangular A frente al Independiente Medellín, quedándose con los 11 puntos que contabilizaba, pero beneficiándose también de la victoria 3-2 en el Pascual Guerrero de Cali del América sobre Atlético Nacional de Medellín.
Una actitud displicente en la primera parte expuso Junior en su juego frente al Medellín, la que le costó dos goles que lo pusieron abajo en el score en este decisivo cotejo en el que se debió tener mayor dinámica e intensidad desde el primer minuto.
Esa dos dianas, convertidas por los exJunior Bryan León y José Ortiz, comenzaron a “poner a parir” a los junioristas, pero las “contracciones no eran tan fuertes” porque en Cali el América derrotaba parcialmente 2-1 al Atlético Nacional; con este último se peleaba el paso a la final.
Con un DIM buscando hacer daño en todo momento y apelando al “Fair Play” y un Rojiblanco pasivo, este primer tiempo también dibujó una oportunidad de empatar el duelo cuando se iba uno a cero abajo, pero un penal marrado por Edwin Herrera complicó todo y aplicó la ley en este deporte que reza: “Quien no los hace, los ve hacer”, llegando el segundo de la noche para el local.
El DT Alfredo Arias debía despertar a sus jugadores para el segundo tiempo, era justo y necesario porque con la mesa servida no podía escapársele el banquete.
Esa reprenda fue efectiva, ya que el equipo costeño salió decidido por emparejar el duelo, pero primero debía descontar prontamente, y lo consiguió.
A los cuatro minutos del reinicio, en una descolgada por banda y en diagonal, Bryan Castrillón sacó un remate cruzado y puso el dos a uno.
Volvía el Rojiblanco a ponerse a un gol de la urgente paridad, ya que en Cali la vaina se colocaba 3-2, ganando el América aún, pero una remontada de Nacional ponía a “Cristo a padecer mucho más”.
No obstante, en el Atanasio Girardot no se movió más el marcador, mismo panorama que en el Pascual Guerrero, decretando esto que el tiquete era para el Junior de la región Caribe.




