El jefe de Estado señaló que el decreto será derogado si el Senado aprueba la reforma laboral que viene aprobada por la Cámara de Representantes.
Sobre las 4:00 de la tarde de este miércoles 11 de junio, el presidente de la República, Gustavo Petro, reveló que firmó el decreto que convoca a la consulta popular que semanas atrás el Senado de la República hundió.
“Solo se derogará antes de las urnas si los puntos que se le preguntan al pueblo para que exprese su orden constituyente, sean respondidos positivamente por el Congreso, poder constituido legítimo para discutir leyes”, escribió Petro en su perfil de X, el cual acompañó con una fotografía del instante en que firmaba el decreto.
El documento reza que “con fundamento en lo previsto en el artículo 4 de la Constitución, inaplicar por inconstitucional el acto mediante el cual el Senado de la República, en sesión del 14 de mayo de 2025, decidió dar concepto desfavorable frente a la consulta popular del orden nacional, solicitada por el Presidente de la República, con la firma de todos sus ministros, el 1 de mayo de 2025”.
La normativa también estipula que se convocará al pueblo de Colombia a la consulta popular para el día 7 de agosto del presente año, es decir, el mismo día en que el presidente Gustavo Petro cumplirá tres años en el poder.
El decreto ya fue enviado a la Corte Constitucional, que deberá estudiar y evaluar la viabilidad del mismo y emitir un concepto, ya sea favorable o desfavorable, para que la consulta si pueda ser convocada mediante este mecanismo sin el debate en el Congreso.
Primeras voces de rechazo
Pocos minutos después de que el primer mandatario oficializara el decreto de la consulta popular, empezaron a salir quienes rechazan este método bajo el argumento de que es autoritario y arbitrario por no tener en cuenta la decisión del Congreso. Uno de los críticos fue el expresidente Iván Duque, que en su cuenta de X, comentó:
“Gustavo Petro ha firmado un decreto que viola la independencia de poderes, pasando por encima de una decisión soberana del Senado de la República. La Organización Electoral tiene el deber de negarse a convocar la consulta ilegal, y el Consejo de Estado debe hacer cumplir sus dictámenes”, puntualizó.
Y seguidamente precisó: “Esperamos que la Corte Constitucional no se preste para este acto arbitrario, que pone en riesgo nuestra democracia. Colombia no es una dictadura, y nadie puede pretender, desde la Casa de Nariño, imponer sus caprichos”.
En simultáneo, varios congresistas se retiraron de la plenaria de Cámara de Representantes apenas conocieron que el presidente Petro actuó firme a sus ideales contra las advertencias suscitadas por la oposición en días anteriores.
“Nos retiramos de Plenaria Cámara en protesta: Petro viola la ley y se pasa por encima del Congreso al firmar decreto de consulta popular que fue negada por el Senado. Se convierte en un dictador“, comentó el representante Christian Munir Garcés.




