“El periodismo transmedia nos obliga a redefinir conceptos, rutinas y prácticas. Los medios buscan influir y para eso necesitan ser leídos”: Alejandro Rost y Fabián Bergero.
Por: Sergio García
A raíz de una reciente publicación en Impacto News sobre el sinsabor de la senadora Maria Fernanda Cabal, tras quedar eliminada en su aspiración de haber sido escogida como candidata presidencial del partido Centro Democrático, un entrañable amigo, colega del periodismo y compañero de estudio en la Facultad de Comunicación Social me contactó y en 20 minutos de llamada me transmitió su inconformidad.
“¿Por qué hablas tanto de la Cabal? Eso es un hueso, ella está quemada”, fue su saludo. Intenté defenderme ante el ataque, pero los pocos minutos de interlocución que me permitió, no colmaron mis propias expectativas.
Alcancé a explicarle que mi posición como editor de Impacto News es ser imparcial y que como medio de comunicación digital necesitamos buscar la mayor interacción de los consumidores para poder ser autosostenibles.
Su respuesta fue tajante: “si publicas contenido pornográfico vas a lograr muchas vistas, pero si tienes contenido de calidad personas como yo te podremos leer, es más, por eso mismo dejé de leer a Semana”, expresó en tono más serio.
Pues bien, nuestro deber como periodistas es buscar el equilibrio en la información, desarrollar el olfato para descubrir noticias de interés general y no particular. Defender la democracia y la libertad de expresión, despojándonos de qué nos gusta o no, para poder informar con imparcialidad.
Nuestro oficio como periodistas hace parte de un emprendimiento costoso, riesgoso, en nuestro caso, sin el apoyo de un pulmón financiero de una multinacional o un grupo empresarial económico.
El denominado ‘periodismo transmedia’ nos está enseñando que los tiempos cambiaron, que la forma de consumir noticias evolucionó y que si no nos adaptamos a los cambios, podríamos caer en el ostracismo.
Alejandro Rost y Fabián Bergero, en su escrito Apuntes teóricos sobre el periodismo transmedia, afirman que el ambiente periodístico en la era digital, la popularización de Internet y la interfaz desarrollada por la web, le imprimieron al escenario periodístico una complejidad nunca antes vista.
“Las redes sociales incorporadas a los medios de comunicación desde 2009 potenciaron ese rol y conformaron un ecosistema periodístico en el que todas las actividades realizadas por sus actores cambian la experiencia periodística tradicional, convirtiendo a la noticia en un proceso dinámico y colectivo antes que en un producto”, expresaron.
“Los usuarios participan más activamente que antes. Son fuente, lectores y distribuidores. Desde las redes sociales, marcan tendencias y pelean la primacía de la agenda con los medios tradicionales”, agregaron.
En efecto, hoy en día los consumidores en masa buscan no sólo contenidos, sino experiencias sobre la información, y allí es fundamental la interacción. Generar lecturabilidad, reproducciones y vistas con contenidos de interés, de análisis, dará como resultado el crecimiento y posicionamiento de la marca, para facilitar la comercialización y tener una buena respuesta al eterno interrogante de los anunciantes: “¿Cuáles son las estadísticas de Impacto News?”.
Carlos Alberto Scolari, teórico de los medios de comunicación, expresó en 2013 que el periodismo transmedia es un nuevo hábito de consumo, participación e interacción de las audiencias. “La idea de que el público va hacia el medio caducó por la naturaleza migrante de los consumidores. De modo que ahora los medios deben ir a donde está el público”.
De manera, mi apreciado compañero, que está comprobado que una noticia puede “transmedializarse” por la acción de los actores del ecosistema informativo, y la Cabal, Petro, Uribe y Alejandro Char, entre otros, son excelsos generadores de interacción.
A propósito, ¿qué pasará con María Fernanda Cabal si el expresidente Uribe cumple su palabra y le otorga la cabeza de lista al Senado al joven Miquel Uribe? Serían dos desaires consecutivos para la candidata, para sus seguidores y para los jóvenes Cabal, quienes han expuesto en redes sociales su distanciamiento y fractura con las bases tradicionales del partido Centro Democrático.




