Los individuos encapuchados increparon a personas que los grababan, incluso, las amenazaban con agredirlas físicamente.
Por: Iván Peña Ropaín.
Nuevamente, esperando los viajeros esta vez no sea momentáneo y se tomen planes de acción permanentes, la Policía Nacional vuelve ejecutar operativos contra los sujetos que volvieron a desatar los hurtos contra conductores en la vía Barranquilla-Santa Marta, a la altura del corregimiento Tasajera, jurisdicción del municipio Puebloviejo, en el Magdalena.
En las últimas horas, motorizados de la institución se han acercado hasta ese punto para disgregar a las personas que, sobre dicho tramo de esa vía de carácter nacional, caminan entre los vehículos particulares que se encuentran detenidos por motivos del flujo vehicular lento o por los trancones, con el propósito de intimidar a aquellos conductores que consideran “presas fáciles” ante la vulneración que les produce la intimidación.

Estas personas están tratando de ser identificadas, ya que vienen apelando en su actuar delictivo a la estrategia de cubrirse sus rostros con capuchas, busos o tapabocas, con el propósito de que no saquen sus identidades.
Al percatarse de la presencia de los policías, varios de los sujetos emprendieron la huida adentrándose a Tasajera, mientras otros se quedaron en el lugar discutiendo con los agentes del Estado alegando que no son delincuentes.
Esto ha sido una situación que data de hace años, la cual se había calmado por un tiempo pero la que se volvió a descontrolar en las últimas semanas, solicitando nuevamente la ciudadanía la presencia de la autoridad.
Según relatos de víctimas que se han conocido, los sujetos encapuchados o con sus rostros cubiertos con tapabocas, con palos o piedras en mano exigen al conductor sumas de dinero que oscilan entre los 5 mil, 10 mil o 20 mil pesos, y si la persona no se los da, le rayan el carro o se lo abollan con un golpe.
Hasta el momento, no se reportan capturas, ya que las autoridades están tratando de identificar primero a los líderes de este tipo de ‘retenes ilegales extorsivos’, con el fin luego de ponerlos a disposición del ente judicial competente para que los señale de responsabilidades como daño en bien ajeno, extorsión, robo y coacción.




