El jurista ya ha participado de otros procesos judiciales de alta complejidad y ha salido victorioso.
En uno de los procesos judiciales más inusuales y de mayor resonancia política de los últimos tiempos, el capturado presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ya cuentan con los abogados que liderarán su defensa ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde se les acusa de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y otros cargos federales que podrían acarrear penas extremadamente severas si son hallados culpables.
Mientras que la Corte les asignó un abogado de oficio para sus primeras comparecencias, el veterano penalista David Wikstrom, con décadas de experiencia en derecho federal y defensas de acusados internacionales de narcotráfico, las esperanzas de la defensa privada se han centrado en dos nombres de alto perfil dentro del derecho penal estadounidense.

Barry J. Pollack: el artífice de defensas complejas y mediáticas
Para liderar su defensa, Nicolás Maduro eligió al reconocido abogado Barry Joel Pollack, un penalista con más de 30 años de experiencia en casos federales complejos y mediáticos, con sede en Washington D.C. y asociado a la firma Harris St. Laurent & Wechsler LLP.
Pollack ha construido una trayectoria enfocada en la defensa de acusados en procesos donde se entrelazan el derecho penal, la política y la seguridad nacional. Su nombre saltó a la fama internacional por su participación en el caso de Julian Assange, fundador de WikiLeaks. Pollack fue uno de los principales negociadores del acuerdo que condujo a la liberación de Assange en 2024, tras años de litigios bajo la Ley de Espionaje de Estados Unidos, un caso que combinó aspectos técnicos del derecho penal con tensiones sobre libertad de expresión y seguridad nacional.
Además de ese caso, su expediente profesional incluye defensas en casos de fraude financiero de gran repercusión y la obtención de absoluciones o compensaciones significativas en procesos con implicaciones civiles y penales de alto impacto, lo que lo sitúa como uno de los abogados preferidos para cargas federales complejas que requieren estrategia y experiencia procesal.

Mark E. Donnelly, el exfiscal que ahora enfrenta a sus antiguos colegas
La defensa de Cilia Flores recae en Mark E. Donnelly, otro abogado de alto calibre con una historia profesional que combina conocimientos desde el lado de la acusación y la defensa. El jurista, hoy socio de una firma legal con base en Houston, Texas, acumula más de dos décadas de experiencia litigando en los tribunales federales estadounidenses.
Antes de pasar al sector privado, Donnelly trabajó durante más de diez años en el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, específicamente en la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas, una jurisdicción clave para casos de narcotráfico, crimen organizado, fraude y delitos de cuello blanco debido a su proximidad con rutas de tráfico y complejidades transnacionales.
Allí dirigió la división de fraude y coordinó investigaciones conjuntas con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), experiencia que le ha dado una comprensión profunda del enfoque fiscal y metodologías de las investigaciones federales. Además, su paso como fiscal del condado de Harris le permitió dominar litigios con altos estándares probatorios, lo cual ahora será un activo clave para desafiar las acusaciones en contra de su clienta.

Más allá de la experiencia individual de estos defensores, la defensa combinada de Maduro y Flores enfrenta un reto excepcional: contrarrestar una acusación que mezcla delitos de narcoterrorismo, tráfico internacional de drogas y conspiraciones complejas, en un proceso que, además, está fuertemente politizado y enmarcado en tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela.
El equipo legal, liderado por Pollack y Donnelly, no solo tendrá que abordar las pruebas y los elementos técnicos de la acusación, sino también las implicaciones de derecho internacional, incluida una posible defensa basada en la inmunidad de jefe de Estado, así como las repercusiones mediáticas y políticas de una de las audiencias más observadas del año.




