La Policía Nacional en Barranquilla despliega todas sus capacidades para golpear a las estructuras delincuenciales y proteger a comerciantes, empresarios y ciudadanos.
La Policía Nacional anunció una nueva ofensiva contra la extorsión en Barranquilla y su área metropolitana, mediante el denominado “Plan Zona Segura”, una estrategia que concentra capacidades operativas y de inteligencia para enfrentar a las estructuras delincuenciales que amenazan a comerciantes, empresarios y ciudadanos.
La iniciativa hace parte de la estrategia “Sin Tregua al Delito” y articula al GAULA, SIJIN, SIPOL, Policía de vigilancia y unidades de reacción. El despliegue tendrá especial atención en sectores comerciales, corredores económicos y zonas priorizadas, donde se reforzarán los patrullajes y controles.

La Policía busca anticiparse a las acciones de los grupos criminales mediante presencia permanente, inteligencia e investigación criminal, además de intervenciones contra quienes amenacen, intimiden o pretendan imponer el miedo para obtener beneficios económicos.

En esta ofensiva también tendrá un papel central el GAULA, que trabajará de manera coordinada con la Fiscalía General de la Nación para fortalecer las investigaciones y procesos de judicialización. Las autoridades también brindarán acompañamiento a las víctimas y utilizarán las denuncias para identificar responsables y establecer las modalidades utilizadas por las organizaciones.

El coronel Miguel Fernando Sastoque Segura, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, aseguró que con el Plan Zona Segura buscan cerrarles espacios a los extorsionistas y mantener presencia donde se encuentran los comerciantes y ciudadanos. El oficial también invitó a la comunidad a entregar información que permita llevar ante la justicia a los responsables.
La Policía hizo un llamado a no pagar ni ceder ante las exigencias de los extorsionistas y a denunciar de inmediato cualquier amenaza o cobro ilegal. Para ello, los ciudadanos pueden comunicarse con la línea 165 del GAULA o la línea 123, canales a través de los cuales se busca activar oportunamente las capacidades institucionales contra este delito.




