La Defensoría del Pueblo sigue “al pie del cañón” en la vigilancia de que se cumpla el plan de atención para con los damnificados en las poblaciones del occidente y el Eje Cafetero.
Por: Iván Peña Ropaín.
En medio de las jornadas de verificación humanitaria que adelanta en el departamento de Caldas, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado de alerta ante la preocupante situación que se vive por el desabastecimiento de medicamentos esenciales para pacientes de salud mental, lo que urge también en estos momentos en esa zona del país, que se vio fuertemente golpeada por el terremoto del pasado lunes 10 de agosto, el cual deja cientos de muertos y miles de damnificados.
Advirtieron que la interrupción en el suministro de fármacos como escitalopram, risperidona y quetiapina, que deberían llegar a albergues temporales y otros centros de atención psiquiátrica, significa un alto riesgo inminente para aquellos pacientes que padecen esta condición especial en su salud mental.
En ese orden de ideas, la Defensoría del Pueblo instó tanto a las EPS como a las IPS a poner en marcha medidas rápidas para garantizar la entrega oportuna de medicamentos y tratamientos y, lo más importante, “ponerse la camiseta de la solidaridad” para con los damnificados por la tragedia que padece el país, al eliminar cualquier barrera administrativa que impida que los insumos lleguen a las zonas afectadas.
Ante esta situación, que también está afectando a los pacientes con problemas en su salud mental, la Defensoría conminó a los gobiernos departamental, locales y nacional a agilizar la asignación de recursos y la ejecución de intervenciones prioritarias definidas en el Puesto de Mando Unificado (PMU) realizado días atrás.




