Quien perdió su pelo postizo fue un pegador conocido con el remoquete de Big Baby, quien pese a lo sucedido, que provocó muchas risas en las gradas, jamás perdió la concentración.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una velada boxística celebrada este fin de semana en el Madison Square Garden, en Nueva York, Estados Unidos, ofreció una imagen muy cómica durante un combate que se sostuvo por la categoría de peso pesado, la cual se riega rápidamente por todo el mundo.
Esa pugna fue la que sostuvieron Jarrell “Big Baby” Miller y Kingsley Ibeh, siendo el primer citado, quien regresaba a uno de los escenarios más emblemáticos del deporte mundial después de una larga ausencia, el que protagonizó la burlesca escena, cuando perdió el pelo postizo que tenía en su cabeza tras recibir un fuerte gancho del émulo.
Se corría por el segundo asalto cuando recibió el potente golpe de Ibeh, el cual le hizo “saltar” su cabeza y al tiempo el peluquín, que se le terminó despegando. Notándosele muy bromista, inmediatamente lo lanzó al público, que no paraba de reír, aunque se les vio a otros ovacionar al boxeador estadounidense. Pese a todo, mantuvo la compostura y acabó la reyerta fijada a seis rounds.
La escena no fue grabada por las cámaras de televisión, más bien viralizándose porque el propio Big Baby, a través de las redes sociales, fue quien dio a conocer la imagen del momento en que se quitó la peluca.
Miller, de 36 años, terminó ganando el combate y, en las declaraciones dentro del ring concedidas al micrófono principal del evento, contó entre risas: “Perdí mi cabello un par de días antes, tras usar una botella de champú que encontré en la casa de mi madre. El producto tenía amoníaco, por lo que me tocó improvisar con el postizo. Perdí el peluquín, no la pelea”.




