El promedio que vienen estableciendo en cada partido ya sobrepasó al de uno de los torneos de fútbol más rápidos, la Champions League.
Por: Iván Peña Ropaín.
Parece que las modificaciones puestas en marcha en esta Copa Mundo 2026 por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), con el fin de erradicar las pérdidas deliberadas de tiempo en las que incurren algunos jugadores, estarían dando resultados.
Ello se deduce de los datos más recientes suministrados por el máximo organismo rector del fútbol mundial, precisando que el torneo futbolero que se efectúa en Estados Unidos, Canadá y México registra un promedio de 58 minutos y 8 segundos de tiempo neto de juego, cifra que representaría un incremento significativo frente a ediciones anteriores.
Tal mejora obedecería, como se dijo párrafos atrás, a una serie de medidas adoptadas por la FIFA, destacándose entre ellas un control más estricto sobre las demoras en los saques de meta, sustituciones más ágiles, una mayor vigilancia sobre las pérdidas de tiempo y una política de adiciones más precisas para compensar cada interrupción.
El objetivo ha sido claro, muy a pesar de que en los dos tiempos del compromiso (al 22′) se ha impartido como ley hacer unas pausas de hidratación de 3 minutos, situación que indudablemente le ha mermado ritmo a los partidos: ofrecer más minutos de fútbol en movimiento y menos parálisis que afecten el espectáculo. Los números reflejan que los aficionados están disfrutando de partidos con mayor continuidad, mientras que los equipos se ven obligados a mantener una mayor intensidad durante los encuentros.
Con este promedio de 58:08 minutos de balón en juego, de acuerdo con la FIFA, el Mundial 2026 confirma que las nuevas directrices están contribuyendo a hacer el fútbol más dinámico, competitivo y atractivo para jugadores, entrenadores y espectadores de todo el mundo. Supera ya ese tiempo neto a competiciones de clubes como Champions League, Bundesliga, Ligue 1, Premier League, entre otras.





