Este 20 de enero se da por terminada la tregua pactada entre las organizaciones criminales que operan en Barranquilla y municipios del Atlántico.
Más de 4.500 personas participaron en la Marcha por la Paz en el Atlántico para pedirle al Gobierno territorial que genere los espacios para que continúen los diálogos con las organizaciones armadas que operan en el departamento.
El recorrido dio inicio en el parque de la Urbanización el Río y terminó en el monumento a la bandera de Barranquilla en Simón Bolívar. El transcurso de la marcha se llevó a cabo en completa calma y las autoridades dan un balance positivo en cuanto al desarrollo de la manifestación.

“Los manifestantes la Marcha por la Paz en el Atlántico invocamos el nombre de Dios todopoderoso y amparándonos en la Constitución colombiana en el art.11 que declara el derecho a la vida como inviolable y a la seguridad personal que debe brindar el Gobierno a todos los ciudadanos en el territorio nacional y que se deriva del art. 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH); elevamos nuestras voces desde el corazón de la sociedad para exigir al Gobierno departamental que genere inmediatamente los espacios para entablar los diálogos socio-jurídicos en una mesa participativa multilateral para la paz y la convivencia pacífica”.
Lo anterior, debido a que este 20 de enero se da por terminada la tregua pactada entre las organizaciones criminales que operan, no solo en el área metropolitana de Barranquilla, sino también en los demás municipios del Atlántico.
“Por varios años hemos tenido como ciudadanos que vernos involucrados en un conflicto que ha segado la vida de hombres, mujeres, jóvenes y niños y, así mismo, de un flagelo delincuencial que parece no tener fin sino que cada vez crecen más los tentáculos que desintegran la sana convivencia pacífica de todos los atlanticenses y que por falta de una voluntad política y de gestión administrativa nos hemos cansado de inversiones infructuosas en materia de seguridad que no han dado los avances en la reducción del crimen y que, por el contrario, se ha avivado más el fuego delincuencial de nuevos grupos que emergen en medio de este torbellino social que sigue impulsando a que los sectores marginales más afectados sigan colocando las cifras que alimentan las estadísticas nefastas de victimas que reposan en sus escritorios”, indicaron los manifestantes.

De igual manera, los marchantes instaron a los líderes de las organizaciones al margen de la ley a que sostengan la tregua pactada en la Penitenciaría de la Picota para que den el espacio y el respaldo a una sociedad que clama por la paz de nuestro departamento:
“Pedimos que sigan dando esas muestras de voluntad de diálogo para el desescalamiento del conflicto y la violencia, donde les hacemos una invitación a dejar las armas para abrigar la esperanza de tener nuevamente a la mejor esquina de Colombia como la mayor incubadora de paz, respeto a la vida y transformación de mentalidades delincuenciales por mentalidades productivas que lleven a la reconstrucción del tejido social, los invitamos a que abriguen esta oportunidad que la sociedad les brinda para poner fin a tanto sufrimiento y dolor (…). Ya no más violencia ni sangre derramada en las calles”.




