Arleth, tu progenitora te sigue buscando, no importa el lugar ni la hora, no descansará hasta encontrarte.
Por: Laura Rocco
Aunque Barranquilla se viste de alegría durante el Carnaval, bien se sabe que todo no es felicidad, de hecho, en medio de los rostros efusivos que recorren los desfiles, hay otros que irradian dolor y desespero.
Yo grababa a los hacedores en la Batalla de Flores del Recuerdo “Sonia Osorio” cuando una voz triste y opaca llegó a mis oídos diciendo: “¿La has visto?”.

Esa era Leida, la madre de Arleth Carolina Álvarez Castillo, docente que desapareció el 22 de octubre de 2024 tras salir de su lugar de residencia en el conjunto residencial Golondrina, en Alameda del Río, en Barranquilla.
La adulta mayor tenía sombrero, gafas de sol y un cartel con la foto de su hija, una imagen disruptiva que no pude sacar de mi mente por ese contraste entre lo bello, lo festivo, lo opaco y lo desolador.

“Ella es magíster en Educación, al momento de su desaparición trabajaba como docente de un colegio en Sabanagrande, el Cobateco. En más de un año que tiene desaparecida mi hija no he sabido nada de ella, no he tenido una llamada, una luz verde para saber que ella está bien”, me contó la madre de la docente desaparecida.

Leida me expresó, con la voz entrecortada: “Desde 2024 no la veo, no le doy un abrazo, mi familia y yo hemos estado muy preocupados, no sabemos a dónde ir, a dónde llegar, a dónde hablar, pero espero, en el nombre de Jesús, encontrar a mi chica”.

Arleth, tu madre te sigue buscando, no le importa el lugar, la hora ni la temática, donde haya mucha gente ella estará ahí por ti, para ver si alguna pista conduce a tu paradero, para intentar volver a encontrarse contigo, aunque las llagas adornen sus pies, sus lágrimas se sequen por el sol inclemente y su corazón luche hasta el cansancio por no perder la esperanza de tenerte entre sus brazos.
“Hija de mi vida, sabes perfectamente cuánto te amo, tus hermanos y yo estamos ansiosos por verte, oro siempre por ti, por tu vida, para que las personas que estén a tu alrededor te vean con los ojos de Dios”, fue el mensaje que me dijo Leida que colocara en esta publicación, por si su hija la llega a ver.





