Tal “fútbol en paz” en el balompié colombiano sigue demostrando que es una simple utopía; las ‘barras bravas’ continúan sin mostrar un ápice de coherencia para alcanzarlo.
Por: Iván Peña Ropaín.
En las redes sociales se viralizó un video en el que se vuelve a evidenciar que, por parte de las ‘barras bravas’, jamás se podrá vivir el “fútbol en paz”, tal como creen algunas autoridades que se podrá conseguir algún día, pese a que en esa búsqueda vienen desde décadas atrás con programas que han resultado infructuosos.
En este arranque de 2026, han sido varios los reportes de alteraciones del orden público propiciados en diversas regiones del país por estas facciones populares que siguen a clubes colombianos, siendo los protagonistas esta vez corrientes futboleras de Atlético Nacional de Medellín y Junior de Barranquilla.
De acuerdo con lo que también se lee en reportes noticiosos de Cundinamarca, el pasado fin de semana, adeptos del cuadro costeño, quienes se dirigían hacia Bogotá para el partido que sostuvo Junior contra Santa Fe, y del elenco antioqueño, quienes venían de Medellín tras ver el juego de su Nacional contra Alianza de Valledupar, se cruzaron en plena vía del municipio de La Vega.
En ese sector cundinamarqués, una vez los ‘barristas’ de los dos bandos se alertaron de las camisetas que portaban los del otro combo, empezaron a sacar los machetes, cuchillos y navajas que llevaban escondidos, así como a otros se les vio armarse con piedras y palos.
¡Y para qué fue eso! En cuestión de segundos se desató la guerra, en medio de la cual se veía a los comerciantes del sector correr a cerrar sus negocios por temor a ser vandalizados o asaltados, como suele suceder cuando se desatan estas escenas de violencia entre estos mal llamados hinchas.
La situación no pasó a mayores gracias a que cerca del lugar de la confrontación ‘barrística’ se hallaba un importante número de miembros del Ejército Nacional, quienes lograron repeler a los revoltosos, los cuales tomaron sus destinos finales.




