La agresión contra la víctima ocurrió el pasado 1 de agosto en el barrio Porvenir. Según los reportes oficiales, sostuvo una pelea con otras personas, quienes le propinaron golpes con puños y objetos contundentes.
La vida de Yudelkys Geraldine Martínez, una mujer venezolana de 41 años, terminó la noche del este lunes después de permanecer 24 días hospitalizada, luchando por recuperarse de las graves heridas que sufrió durante una agresión registrada en el norte de Barranquilla. El caso, que inicialmente fue reportado como un hecho de intolerancia, terminó en tragedia.
Todo ocurrió el pasado 1 de agosto, en la calle 76 con carrera 44, en el barrio Porvenir. Según contó el hijo de Yurelkys a las autoridades, ella habría tenido un enfrentamiento con varias personas que terminó en una violenta agresión. La mujer recibió golpes y, al parecer, fue atacada con bastones de madera, lo que le causó múltiples lesiones.
Su hijo fue quien la llevó inicialmente a un centro médico, buscando que recibiera atención urgente. Debido a la gravedad de su estado, posteriormente fue trasladada a la Clínica de la Costa, donde quedó bajo pronóstico reservado. Desde entonces, sus familiares permanecieron pendientes de su evolución y aferrados a la esperanza de que pudiera salir adelante.
Pero esa esperanza se apagó la noche del lunes. Después de 24 días de permanecer internada, Yurelkys murió a causa de la gravedad de las heridas que sufrió durante la agresión. Lo que comenzó como una confrontación terminó dejando a una familia enfrentando una pérdida y a las autoridades con la tarea de esclarecer qué ocurrió realmente.
Ahora la investigación deberá establecer qué provocó el enfrentamiento, quiénes participaron en la agresión y qué responsabilidad tendría cada una de las personas señaladas. El caso quedó en manos de las autoridades judiciales, que deberán reconstruir lo ocurrido y determinar las circunstancias que llevaron a la muerte de la mujer.
La muerte de Yurelkys también se suma a una preocupante cifra en el departamento. Ya son 56 las mujeres asesinadas este año en el Atlántico, según el dato suministrado por autoridades y organizaciones. Detrás de esa cifra hay nombres e historias como la de Yurelkys, cuya vida terminó después de 24 días de lucha, mientras su familia ahora espera respuestas y justicia.




