El cáncer de próstata, al que luego se le sumó uno de vejiga, llevó al deterioro de su salud en los últimos años, pero pese a ello, nunca perdió el ánimo de dirigir desde el banco técnico.
Por: Iván Peña Ropaín.
El mundo del fútbol sudamericano, especialmente el argentino, está de luto con la noticia que se confirmó en las últimas horas sobre el fallecimiento en Buenos Aires del que venía fungiendo como actual entrenador de Boca Juniors de Argentina, Miguel Ángel Russo.
Pereció a sus 69 años en su casa rodeado de su familia, luego de revestir una delicada complicación en su salud en los últimos días, por lo que desde finales de septiembre pasado había recibido un permiso de descanso por parte del club Xeneinze para que se recuperara.
Russo venía aquejando fuertes quebrantos como causal de un cáncer de próstata desde el año 2017, al que se la sumó uno de vejiga, lo que lo llevó a un mayor deterioro en su cuerpo y parte física, pero aun así sacaba fuerzas para seguir vinculado con el fútbol y dirigir desde la raya.

El pasado mes de septiembre, quien naciera en el sector de Lanús, fue hospitalizado en tres ocasiones por complicaciones en su estado de salud. La última vez fue cuando acudió a una cita rutinaria de control y terminó internado tras detectársele un cuadro de deshidratación, situación por lo que las directivas de Boca le otorgaron dicha licencia para que reposara.
La última vez que se le observó sentado en un banco técnico fue en el partido que el conjunto boquense sostuvo con Central Córdoba y que acabó 2-2, el pasado 21 de septiembre, y dejando una escena que generó muchas reacciones, luego de que se le percibiera dormido durante gran parte del segundo tiempo.
Miguel Ángel Russo no solo deja grandes recuerdos y agradecimientos en los clubes “gauchos” en los que actuó como DT: Boca, Andes, Estudiantes de La Plata, Colón de Santa Fe, Vélez Sarsfield, San Lorenzo y Racing Club, sino también en Morelia de México, Millonarios de Colombia, Alianza Lima de Perú, Cerro Porteño de Paraguay y Al Nassr de Arabia Saudita, ente otros.

Deja en su performance 9 títulos locales en los distintos equipos que orientó, entre ellos dos con Millonarios: la Liga-II 2017 y la Superliga 2018, y uno internacional, la Copa Libertadores 2007, pero con Boca Juniors.
Y como futbolista hizo una extensa carrera vistiendo los colores de Estudiantes de La Plata de Argentina, con el que jugó entre 1975 y 1988, enarbolando varios títulos, también colocándose la camiseta de la Selección Argentina entre 1983 y 1985.





