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Oiden José de la Cruz (2)
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“Mi hijito de mis entrañas, mi primer hijo”: homicidio de Rappitendero en La Victoria

El joven salió a comprar un jugo y lo asesinaron por robarle su bicicleta.

“Mi hijito de mis entrañas” es el lamento de Belkys González, una madre que llora a su hijo de 28 años, Oiden José de la Cruz, quien fue asesinado el pasado domingo en medio de un atraco.

El homicidio se registró en la carrera 9F con calle 45C2, del barrio La Victoria, en Barranquilla, siendo aproximadamente las 5:00 a. m., a tan solo una cuadra del hogar de sus padres.

Oiden José de la Cruz junto a la bicicleta hurtada

“Él era domiciliario de Rappi, estaba trabajando allí desde hace un año, yo me enteré de la noticia porque decían en el barrio ‘Hay un muerto, hay un muerto, a una cuadra’, mi esposo me dijo ‘Voy a ver’ y yo le dije ‘Tan temprano qué vas a ver’, me fui a bañar cuando salí me preguntó si me tomé la pastilla y yo le dije que ya me la iba a tomar, entonces me dijo ‘Belkys, el muerto es Oiden'”, narró la madre del joven.

En esos instantes, la mujer sintió que su mundo se derrumbaba. “Yo no sé ni qué sentía ni a dónde estaba parada cuando dijeron que el muerto era mi hijo, mi hijito de mis entrañas, mi primer hijo, que había sido asesinado por unos delincuentes en la madrugada del domingo”, contó.

Muchos en el barrio no lo reconocían, pues Oiden vivía en otro inmueble e iba pocas veces a la casa de su madre y cuando lo hacía, no solía sentarse en la puerta, sino al interior de la vivienda.

Oiden José de la Cruz

Le dejaron fue la cédula tirada porque todo se lo llevaron, lo atracaron. Lo que quiero es justicia para que la muerte de mi hijo no quede impune, yo clamo justicia porque ha dejado un dolor muy grande y un vacío en mi corazón que nadie lo va a llenar. Que a esos hombres los cojan presos, a esos delincuentes que le segaron la vida a mi hijo”, agregó la madre.

“Él luchó por su vida, forcejeó bastante”

Habis de la Cruz González y su hermano Oiden solían expresarse el amor y la preocupación del uno por el otro. Una relación cariñosa de hermanos la cual hoy Habis lamenta que haya terminado por culpa de la delincuencia.

“Yo venía llegando de una fiesta por el Colegio El Santuario y le dije: ‘Hermano, véngase temprano para su casa, a las 10:30 máximo en la casa porque usted hace domicilios’, me hizo caso, a las 10:30 ya estaba en la casa”, relató Habis de la Cruz.

Habis arribó a las 3:00 a. m. a su casa, el joven domiciliario le dijo: “Hermano, tengo hambre me voy a comprar algo” y luego se dispuso a salir. “Se puso sus guantecitos, su chaquetica de Rappi, la mochila de Rappi y cogió el teléfono, su morralito, un estuchito donde cargaba sus papeles, salió a comprar un jugo alrededor de las 5 de la mañana, no lo dejaron llegar a la frutera”.

El sepelio de Oiden fue el 29 de marzo, a las 3:00 p. m.

Familiares de la víctima tuvieron acceso a un video grabado por una cámara de seguridad en el cual se observa cómo varios hombres atacaron al joven.

Él luchó por su vida, forcejeó bastante, hubo gente que lo vio en ese momento pero no sabían que era mi hermano, no lo ayudaron”, indicó Habis y contó que un amigo suyo que trabaja para InDriver vio cómo le pegaban con una tabla, dicho testigo aseguró que a Oiden le dijeron: “Te tocó perder porque quiero matar”.

Habis, familiares y amigos del hoy difunto piden justicia por los hechos. Esteban Martínez, padrastro de los hermanos De la Cruz solicitó a las autoridades que tomen control de la inseguridad y expresó:

Les pido que hagan justicia y se pongan al frente de este caso y todos los que han acontecido estos días, ya uno no puede salir a una parte a tomarse un jugo… él era mi hijastro, lo conocía desde muy pequeño, sé que era una persona muy responsable, ayudaba a su madre a pesar de que tenía sus responsabilidades de arriendo.

Oiden José de la Cruz junto a la bicicleta hurtada

La hermana de Esteban también expresó: “Él era un joven muy callado, muchos dicen que no lo pudieron auxiliar. Cuando llegaba por aquí se sentaba en la puerta con su mamá, era muy callado, servicial con su hermano y su padrastro, solo trabajaba para ellos y para él, no era de fiestas ni de estar en la calle”.

Una vecina del barrio dijo por su parte: “Es muy triste, lamentable, que él haya pasado por aquí corriendo, gritando y que muchas personas no hayamos podido haber hecho nada, muchos no escuchamos, estábamos dormidos, él gritaba en su afán desesperado y es muy doloroso que una persona muera de esa manera”.

Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle

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