Este tipo de conductas peligrosas son muy comunes entre menores de edad cada que juega Junior.
Por: Iván Peña Ropaín.
Niños y jóvenes volándose las paredes y los enmallados con alambres de púa del escenario deportivo, bien sea en un partido de alta o menor atracción, hacen parte de las reiterativas escenas que se ven a las afueras del estadio Metropolitano siempre que juega Junior de Barranquilla.
En esta ocasión, un menor de edad perdió uno de sus dedos. El hecho se registró minutos previos de arrancar el juego que sostendrían por Liga, el Rojiblanco ante Once Caldas, la tarde del domingo 7 de agosto y el cual generó muchas emociones en la hinchada juniorista por el cumpleaños 98 del equipo, lo que suscitó a que muchos se arriesgaran a entrar de forma no correcta al estadio, poniendo en peligro su integridad física.
Menor de edad perdió uno de los dedos de su mano derecha al intentar colarse en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez. pic.twitter.com/A1vgn7INN3
— Impacto News (@ImpactoNewsCol) August 8, 2022
Las primeras versiones señalan que el menor de edad, sin boleta, y es a lo que apelan algunos para poder colarse al Metro, intentó volarse uno de los cercados ubicados en la localidad occidental. Una vez se arrojó al piso hacia el otro lado, su dedo se habría quedado atorado, por lo que la fuerza de la caída le provocó una profunda herida que le cercenó uno de los dedos de su mano derecha.
El menor fue auxiliado oportunamente por miembros de la Cruz Roja dispuestos en el lugar, lo que permitió controlarle el sangrado y que no sufriera una mayor afectación.
Tras ser conducido a la respectiva atención médica en una de las ambulancias presentes en el Metro para estabilizarlo y posteriormente remitirlo a un centro asistencial, otros integrantes de dicho organismo estuvieron buscando en la escena el dedo, el cual no apareció.
Aunque es la primera vez que se da un caso de este tipo por intentar volarse las rejas de protección para ingresar al estadio, en ocasiones anteriores se han reportado situaciones, generalmente, propiciadas por niños y jóvenes, como cortaduras en distintas partes del cuerpo, fuertes golpes al caer al piso tras enredarse en los alambres de púa y fracturas de tobillo o mano al caer mal, una vez se lanzan al vacío.




