El hoy occiso recibió tres impactos de bala propinados por el parrillero de una motocicleta.
Jainer Gonzalo Zabaleta Villarreal, de 22 años, fue asesinado en la noche del 5 de octubre, en la carrera 3A con calle 34, del barrio Galán, a manos de dos hombres que se movilizaban en una motocicleta.
Según la información recogida por la Policía, el joven estaba en la casa de un amigo cuando llegaron los sicarios y uno de ellos, el parrillero, le propinó tres impactos de bala; aunque fue trasladado al Paso Simón Bolívar, allí ingresó sin signos vitales.
Edith Mendoza, abuela de Jainer, le contó este miércoles a Impacto News lo devastador que fue para ella ver que, a solo unas casas donde vive, lo habían asesinado.
“Yo estaba durmiendo, me tocaron la puerta diciendo que lo habían matado a tres casas de donde vivo, no se sabe todavía quién fue, yo salí corriendo creí que estaba vivo y lo levanté, con toda la edad que tengo me lo cargué encima para llevarlo en un carro, encontré fue una moto y lo estaba trepando en la moto, pero no pude, ya él estaba muerto, me bañe toda de sangre porque lo cogí del suelo”, relató la mujer.
También, indicó: “Eso fue a las 9:30 p. m. Él acababa de arreglar una moto, iba para la casa, le dijo ‘mami espéreme aquí’, ya que le iba a comprar unos panes”.
La Policía Metropolitana de Barranquilla informó que los tres impactos de bala fueron uno en la región abdominal, otro en la línea axilar media izquierda y uno en la línea axilar media derecha.

Edith hizo parte de la crianza de Jainer, así que siente la muerte de él como si fuese la de un hijo propio. Entre otros detalles, la mujer contó que el hoy occiso era mecánico de motos, tenía un hijo y vivía con su compañera sentimental en otro barrio, aunque durante un tiempo residieron en la casa de Mendoza. Al finalizar la entrevista, la abuela recordó con cariño y tristeza:
“Él nació en mi casa, la mamá trabajaba y yo era la que me quedaba con él, era llorón, llorón, como menos cree usted, que yo le daba hasta la tetica mía para que se quedara dormido, porque era una calillita, eso hacemos las abuelitas”.
Las autoridades se encuentran investigando los móviles de los hechos para dar con el paradero de los sicarios y esclarecer el homicidio del joven.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle





