El programa definitivo se entregará a la ciudadanía en enero del 2027, con decisiones pensadas para los próximos 20 años.
La precandidata a la Alcaldía Distrital de Barranquilla, María Bolívar, presentó los diez ejes que estructuran su plan de gobierno, un documento que pone el bienestar de la gente en el centro: la alimentación de las familias, una revolución educativa con bibliotecas de barrio y el cuidado de las poblaciones más vulnerables.
Bolívar precisó que el documento presentado no es la versión definitiva.
“Estos diez ejes son la estructura, no el punto final. Un plan de gobierno no se escribe en un escritorio: se construye caminando el territorio, escuchando a la gente en sus barrios y entendiendo lo que cada comunidad necesita”, dijo.
Explicó que los 10 ejes cuentan con metas medibles y seguimiento permanente, siendo ellos: la seguridad alimentaria; la revolución educativa; seguridad ciudadana; juventud, emprendimiento y oportunidades; cuidado social; reindustrialización; malla vial e infraestructura; cultura, deporte y turismo; gobierno transparente y cumplimiento; y autonomía responsable para las regiones.
Entre las novedades del programa, la precandidata destacó la revolución educativa, que articula la calidad de la enseñanza con una red de bibliotecas de barrio y un Programa de Alimentación Escolar con cobertura y transparencia. El plan también incorpora la reindustrialización de la ciudad bajo la propuesta “Barranquilla vuelve a producir”, que integra manufactura avanzada, agroindustria y el impulso al puerto de aguas profundas.
En materia de seguridad alimentaria, Bolívar planteó reconocer y dignificar el trabajo de las ollas comunitarias, sostenidas durante años por mujeres y líderes de barrio sin apoyo institucional.
La precandidata anunció que el programa definitivo se entregará a la ciudadanía en enero, tras un recorrido por la ciudad destinado a recoger las necesidades de cada comunidad e incorporarlas al documento final. El plan se rige por cinco principios: transparencia total, resultados medibles y evaluación permanente, participación ciudadana efectiva, seguridad y oportunidades para todos, y uso eficiente de los recursos públicos.
“Vamos a entregar un plan pensado no solo para cuatro años, sino para las próximas dos décadas. Pero una ciudad no se mide por sus obras, sino por cómo vive su gente: que ninguna familia se acueste sin comer y que ningún niño estudie con hambre. Gobernar es sembrar lo que otros cosecharán”, concluyó.




