La abogada señaló que su candidatura será independiente y lo hará mediante recolección de firmas ciudadanas.
La carrera por la Alcaldía de Barranquilla comenzó a tomar temperatura. La abogada y dirigente política María Bolívar Maury anunció oficialmente que buscará llegar al Palacio Distrital mediante una candidatura por firmas, tras confirmar su renuncia al partido Alianza Social Independiente (ASI) y lanzar un duro cuestionamiento al modelo de ciudad que, según ella, ha gobernado la capital del Atlántico durante las últimas dos décadas.
En una entrevista para Impacto News, Bolívar aseguró que su decisión responde al respaldo ciudadano que ha recibido y al propósito de construir un movimiento independiente que recorra los barrios para recoger las firmas necesarias con miras a las elecciones.
“Renuncié al Partido ASI“, afirmó, al explicar que iniciará un proceso de recolección de apoyos ciudadanos para formalizar su candidatura.
“Barranquilla está en deuda con su gente”
Durante su anuncio, la aspirante sostuvo que la principal prioridad de su eventual administración será reducir la profunda brecha social que, asegura, persiste en el Atlántico y en Barranquilla pese al crecimiento económico y a las inversiones de los últimos años.
“Es imperdonable para la dignidad de un pueblo que su gente pase hambre”, expresó, al señalar que aún existen sectores donde niños viven en condiciones precarias y carecen de alimentación adecuada.
Bolívar cuestionó que, pese al presupuesto del Distrito, continúen existiendo comunidades con altos niveles de pobreza y afirmó que esa realidad representa “un fracaso de la sociedad barranquillera”.

Duras críticas a las administraciones de los últimos 20 años
La dirigente fue más allá y aseguró que Barranquilla necesita un cambio político profundo. “Ha pedido mucho la voz ante una administración, una persona que pueda por fin liberar a Barranquilla del secuestro en que por más de 20 años ha estado sometida”, manifestó.
También criticó lo que calificó como una diferencia entre la imagen que proyecta la ciudad y la realidad que viven miles de ciudadanos.
“María Bolívar vive en la Barranquilla donde la narrativa no manda. Vive en la Barranquilla que piensa y donde los datos destruyen cualquier relato”, afirmó.
Como respaldo a sus críticas, aseguró que Barranquilla se encuentra rezagada frente a otras ciudades del país en indicadores de desempeño institucional.
Alimentación, educación y empleo, los ejes de su propuesta
La aspirante señaló que su programa de gobierno estará enfocado en combatir el hambre, mejorar la educación, dignificar el empleo y ampliar las oportunidades para niños y jóvenes.
Según explicó, uno de los principales objetivos será garantizar que los menores reciban alimentación y educación de calidad para disminuir las condiciones que favorecen la delincuencia.
“Nunca va a haber futuro si no dignificamos al ser humano. Si a un niño lo educas y no lo abandonas, las probabilidades de que ingrese a delinquir son mínimas“, sostuvo.
Uno de los apartes que más llamó la atención de sus declaraciones fue su planteamiento sobre la seguridad. Bolívar aseguró que la violencia que vive Barranquilla requiere una estrategia distinta y afirmó que, además del combate al delito, es necesario escuchar a los sectores que históricamente han sido excluidos.
“Tampoco se puede abandonar por 20 años a un joven y después castigar el abandono”, expresó, aclarando que con ello no pretende justificar la criminalidad, sino abrir espacios de diálogo para comprender las causas sociales de la violencia.
Con este anuncio, María Bolívar Maury se convierte en una de las primeras figuras en confirmar públicamente su intención de disputar la Alcaldía de Barranquilla. Su estrategia será recorrer los barrios para recoger firmas y consolidar una candidatura ciudadana con un discurso centrado en la lucha contra la desigualdad, la pobreza y el hambre, además de un fuerte cuestionamiento al modelo político que ha gobernado la ciudad durante más de dos décadas.
Su entrada a la contienda abre un nuevo capítulo en el panorama electoral de Barranquilla y anticipa una campaña marcada por el debate sobre el rumbo social, económico y de seguridad de la capital del Atlántico.




