Los comicios se erigen como una puja polarizada, donde el “caicedismo”, con su candidata Margarita Guerra, se enfrenta a la gran alianza anti-Caicedo.
Más de un millón de ciudadanos del departamento del Magdalena acuden este domingo a las urnas para elegir a su gobernador en unas elecciones atípicas que prometen definir el rumbo político de la región hasta 2027. La jornada, que se desarrolla con normalidad desde las 8:00 a. m. e irá hasta las 4:00 p. m., cuenta con el despliegue de 1.650 soldados del Ejército Nacional para garantizar la seguridad en los 30 municipios.
Esta elección surge de la anulación del mandato del gobernador Rafael Martínez Nader, decretada por el Consejo de Estado en mayo de 2025 por doble militancia partidista, lo que obligó a convocar comicios extraordinarios. El nuevo mandatario asumirá el cargo inmediatamente tras la proclamación oficial, completando el periodo 2024-2027.
La Registraduría reportó que se habilitaron 389 puestos de votación en zonas urbanas y rurales, con un total de 1.066 mesas distribuidas estratégicamente para facilitar el acceso a los 1.050.000 electores habilitados.
La contienda se centra en cuatro candidatos, pero el verdadero eje de la disputa es la pugna entre el legado del exgobernador Carlos Caicedo, líder del movimiento Fuerza Ciudadana, y una inusual coalición que une a petristas, uribistas y tradicionales en contra de su influencia
Caicedo, quien gobernó el Magdalena entre 2020 y 2023 y ha marcado la política departamental con su discurso anticorrupción y social, no busca volver a elegirse -sus planes se centran en la Presidencia-, pero su sombra se proyecta sobre la candidata que representa su continuidad: Margarita Guerra.
Los aspirantes son:
María Margarita Guerra Zúñiga (Fuerza Ciudadana): Abogada con maestría en Derecho Público, exdiputada del Magdalena (2023-2025) y cercana al círculo de Caicedo. Renunció a su curul en octubre para postularse, enfocando su campaña en la continuidad de políticas de equidad social, educación y juventud. Promete fortalecer la lucha contra la corrupción y el clientelismo que, según ella, persisten en la región
Rafael Emilio Noya García (Coalición “En el Magdalena Cabemos Todos”): Exdiputado (2020-2023), avalado por una amplia alianza que incluye el Pacto Histórico (con bendición de sectores progubernamentales), Cambio Radical, Centro Democrático, ASI y Colombia Renaciente. Antiguo aliado de Caicedo que rompió con él. Noya apostó por recolectar 311.340 firmas independientes para inscribirse, enfatizando unidad, paz política y desarrollo educativo. Su campaña ha sumado disidentes del propio Pacto Histórico y tradicionales, posicionándolo como el “candidato de la gente”.
Miguel Ignacio Martínez Olano (Coalición ALMA): Conocido como “el Mono” Martínez, empresario y político samario, respaldado por la Alianza Democrática Amplia (ADA), LIGA y Colombia Justa Libres (cristianos evangélicos). Su propuesta gira en torno al desarrollo económico, turismo y empleo juvenil, con énfasis en la moralidad pública. Ha mantenido un perfil bajo en encuestas, pero cuenta con bases en Santa Marta.
Luis Augusto Santana Galeth (Partido Dignidad y Compromiso): Trayectoria mixta en el sector público y privado, con experiencia en gestión administrativa. Su campaña se centra en la integridad y el compromiso social, aunque ha quedado rezagado en las mediciones de opinión. Representa un voto más disperso, enfocado en valores conservadores.
Las últimas mediciones revelan una carrera ajustada, con Guerra y Noya empatados en un “cabeza a cabeza” que podría decidirse por márgenes mínimos. La Gran Encuesta “Magdalena Elige 2025” de Magdalena Líder, realizada entre el 17 y 22 de noviembre a 1.066 personas en diez municipios y avalada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), otorgó a Guerra un 36,2 % de intención de voto, seguida por Noya con 32,4 %. El voto en blanco ronda el 2 %, y el resto se reparte entre los otros aspirantes y no saben/no responden.




