El futbolista costeño, quien de seguro ya certificó su llamado al Mundial 2026, lleva solo seis juegos con la Selección Colombia y anotado cuatro dianas.
Por: Iván Peña Ropaín.
Luis Suárez comenzó su incursión en lo que más lo apasionaba en la vida: jugar a la pelota, en la Escuela de Fútbol José Otero, en su natal Santa Marta, tierra que ha parido formidables futbolistas en su historia. Con esa primera casaca, hacia el año 2010, esbozó aquel poder ofensivo y goleador que años después lo llevaría al Viejo Continente, lo que soñaba, pero lo que jamás imaginaba se iba a cristalizar.
Siendo apenas un juvenil con dicho club barrial, Suárez se destacó en campeonatos de corte local y departamental, abriéndole ello camino hacia el perfil de un gran prospecto en este deporte, rótulo que comenzó a construir en La Samaria entre los futboleros que lo vieron jugar en las canchas de tierra.
Estando ya en boca de conocedores en esa ciudad, así como en la retina de algunos veedores, dio seguidamente un brinco al Colegio Versalles, escenario en el que continuó trabajando en la perfección de su instinto goleador, pero esta vez bajo la dirección técnica del ‘profe’ Valmiro Viana en juegos intercolegiados.

Sin más que demostrar que estaba para enormes cosas en el mundo de la ‘pecosa’ y teniendo encima la lupa de varios clubes, fue en 2015 cuando una escuadra profesional se arriesgó por ficharlo, siendo esta el entonces Leones de Itagüí de la segunda división del balompié colombiano. Aquel chico señalado por quienes lo conocían de timorato y cuyos orígenes eran muy humildes, ya empezaba a vislumbrar un formidable horizonte.
En el elenco felino debutó un 5 de octubre de 2015, cayendo su equipo en esa oportunidad tres-uno ante América de Cali. No obstante, su paso por la B colombiana fue fugaz, porque Luis Suárez ya venía siendo divisado desde Europa, jugando solo ocho partidos con el equipo antioqueño y volando fulgurantemente por el Océano Atlántico para inicios de 2016. ¡De los primeros sueños cumplidos!
Se hicieron incipientes sus “primeros pininos” en la segunda categoría de España, jugando para ese época con Granada B, consiguiendo con este 5 goles en 35 partidos. Fue cedido luego al Real Valladolid B, anotando esta vez 11 dianas en 34 actuaciones.
Antes de tomar rumbo a la máxima categoría del fútbol español, su periplo continuó en la B con las divisas Nástic de Tarragona (7 tantos en 37 cotejos) y posteriormente con Real Zaragoza (19 dianas en 39 salidas), siendo este último uno de los equipos tradicionales en España, pero el que había descendido campañas atrás.

El poder artillero mostrado por Luis Suárez en ese club, ya viéndosele con mayor adaptación y más confianza, le devengó en 2020 que subiera a la A vistiendo los colores del Granada FC, con el que actuó en 75 compromisos y rompió las redes en 15 ocasiones.
Sedujo para 2022 a uno de los importantes de Francia, Olympique de Marsella, haciendo presencia en este por un corto tiempo: 3 goles en 11 partidos, porque desde suelo ibérico otro de los clubes de primera división, Almería, venía mostrando un interés serio por él y puso sobre la mesa un buen dinero para contratarlo.
Fue con este conjunto que más deslumbró el puntero costeño. Entre las temporadas 2022 y 2025, convirtió 41 anotaciones en 79 duelos que encaró en La Liga, lo que además de su movilidad y buen juego en conjunto, le dio hoy la oportunidad de ser transferido a uno de los importantes en el continente europeo, calando meses atrás al Sporting de Lisboa, de los poderosos de Portugal.
Con el cuadro luso lleva cinco juegos y ha facturado en dos oportunidades, casi mismo performance que ahora reporta con su Selección Colombia, camiseta que se ha puesto cinco veces y con la que ha convertido cuatro dianas, lo que también para él era otro de los anhelos por cumplir en su carrera de futbolista cuando apenas era un niño.
Esos cuatro goles lo tienen hoy en el ojo histórico de la Tricolor, ya que es el primer jugador colombiano en anotar ese número de veces en un mismo partido por Eliminatorias sudamericanas y porque acabó siendo el segundo máximo artillero del combinado patrio en este clasificatorio Conmebol, el cual finalizó con la goleada 6-3 sobre Venezuela y fungiendo el nacido en Santa Marta como el ‘killer’ de un póker que le jugó una mala pasada a los venezolanos, quienes se quedaron sin repechaje.





