“Su objetivo es decir que les van a poner impuestos a la mayoría de los colombianos, cuando en su mayor parte serán impuestos a los ricos”.
El pasado 1o. de septiembre, el Gobierno del presidente Gustavo Petro, a través del Ministerio de Hacienda, radicó ante el Congreso de la República un ambicioso proyecto de reforma tributaria —también denominado ley de financiamiento— que busca recaudar 26,3 billones de pesos (aproximadamente USD 6 544 millones) para financiar el Presupuesto General de la Nación correspondiente al año 2026.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, enfatizó que esta iniciativa no solo busca responder a la urgencia fiscal de 2026, sino también asegurar la estabilidad presupuestal y macroeconómica para 2027 y los años siguientes.
En este contexto, el Presupuesto proyectado para ese año asciende a entre $556,7 y $557 billones, cifra histórica que demanda mecanismos adicionales de financiamiento.
Tras la radicación del proyecto, en redes sociales aparecieron quienes se oponen tajantemente a una nueva reforma tributaria y han señalado que “perjudica el bolsillo del pueblo”. Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, calificó la reforma como “una bomba de tiempo para el bolsillo de todos y la economía nacional”. Por su parte, la senadora María Fernanda Cabal criticó que se eliminen los beneficios a vehículos híbridos, denunciando un “doble discurso ambiental”.
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro emitió un comentario en X, en donde aseguró que esta serie de medidas fiscales impactará únicamente a los más pudientes del país.
“Los ricos de Colombia ya se pusieron a decir mentiras por redes sobre la reforma tributaria. Su objetivo es decir que les van a poner impuestos a la mayoría de los colombianos, cuando en su mayor parte serán impuestos a los ricos, que no pagan impuestos en Colombia, viven deliciosísimo y de gorra”, afirmó el mandatario.
Seguidamente, advirtió que si el Congreso de la República hunde la reforma “que pone impuestos a los riquísimos”, no quedará mas recurso que la gasolina para devolver el subsidio por 70 billones “que es la verdadera causa del déficit, producida por Duque y Ocampo”.
“Los riquísimos ya pusieron a examinar la reforma tributaria presentada a sus asesores bien pagos, y se dieron cuenta que les toca pagar impuestos, y de nuevo no quieren pagar mínimos impuestos de su inmensa riqueza, lo que significa el gran acuerdo nacional: que parte de su riqueza financie el gasto social y la equidad en Colombia porque somos la sociedad más desigual de América, y por eso el narcotráfico y la violencia y desatan la comunicación mentirosa para que no se vuelva realidad”, agregó Petro.
En su intervención el primer mandatario detalló que el impuesto a los comestibles es a los alimentos ultraprocesados únicamente; que el de los espectáculos está dirigido a boletas cuyo valor sea mayor a un millón de pesos; el de turismo es para extranjeros no residentes; y el de los hidrocarburos para la preservación del suelo y el medioambiente.
La iniciativa incluye una serie de medidas fiscales con enfoque progresivo y ambiental en aspectos como: impuesto al carbono, impuesto especial sobre hidrocarburos y carbón, e “impuestos saludables” para productos como bebidas azucaradas, lácteos procesados y embutidos.
Gravámenes a juegos de suerte y azar (incluidas plataformas digitales), con tarifa del 19%.
Aumento en impuestos a ganancias ocasionales, incluyendo herencias, donaciones y premios de lotería, que podrían llegar al 20‑25%.




