“Él tenía alquilado el lavadero y también era taxista”, dijo el padre del hoy occiso.
A Alexander Vanegas Velaides, de 35 años, lo estaban esperando para asesinarlo, según el relato de testigos del hecho de sangre registrado el pasado jueves 30 de noviembre en calle 53D con carrera 27 del barrio Lucero, en límites con Loma Fresca, en Barranquilla.
Pedro Vanegas, padre de la víctima, contó: “Él salió al lavadero que tenía alquilado, uno de los trabajadores lo llamó y cuando él llegó se acercó un muchacho a pie, lo correteó y cuando él fue a embarcarse en la moto el muchacho empezó a hacerle tiros, le pegó uno en la parte de atrás que le afectó el corazón enseguida”.

Vanegas Velaides fue auxiliado y llevado a Clínica Las Mercedes, pero allí ingresó sin signos vitales. Pedro agregó: “La Policía llegó a mi casa a hacer un allanamiento tras la muerte de él y que porque él era mafioso que tenía cosas en mi casa guardadas, armas y drogas, cuando todo el vecindario me conoce a mí desde pelao, como el hijo mío no los dejó entrar se le alzaron, la Sijín y los policías de El Silencio que le tenían la mala”.
Sobre a qué se dedicaba su hijo, el hombre contó que era padre de tres niños y que a su hermano le hicieron un atentado recientemente: “Mi hijo era taxista. A las autoridades les digo que respeten y cuando vayan a hacer un allanamiento deben tener una orden y que la muerte de Alex no quede así porque ellos saben que el hijo mío no era malandro ni nada, era trabajador, dejó sus tres pelaitos chiquitos con la señora que vivía ahora. Apenas va a hacer un mes que los mismos que mataron a mi hijo le metieron un tiro en la cabeza al mayor que allá está en la casa tirao”.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




