La víctima mortal era natural del municipio de Turbo, Antioquia.
La violencia contra el comercio en el área metropolitana de Barranquilla vuelve a encender las alarmas. Sobre el mediodía de este lunes 6 de julio, un comerciante dedicado a la distribución de pollos fue asesinado a bala en el municipio de Soledad, en un crimen que, según denunciaron sus familiares, estaría relacionado con amenazas extorsivas que venía recibiendo desde la semana anterior.
La víctima fue identificada como Abersio Medrano Ramos, natural de Turbo, Antioquia, y propietario de una distribuidora de pollos. El ataque ocurrió en la calle 37 con carrera 7, en el barrio Villa Adela Segunda Etapa, donde fue sorprendido por hombres armados que acabaron con su vida a plena luz del día.
De acuerdo con el relato de sus familiares, el hombre de 57 años había sido intimidado en los últimos días por presuntos extorsionistas que le exigían el pago de dinero para permitirle continuar con su actividad comercial. Sin embargo, aseguraron que el comerciante decidió no acceder a las exigencias, situación que ahora es una de las principales hipótesis alrededor del homicidio.

El crimen ocurre apenas horas después de que gran parte del comercio de Soledad permaneciera paralizado durante el fin de semana debido a las amenazas lanzadas por estructuras criminales contra los comerciantes del municipio, un panorama que mantiene en zozobra a los negociantes.
Aunque las autoridades aún no han confirmado oficialmente el móvil del asesinato, investigadores recopilan testimonios y elementos materiales de prueba para establecer si el ataque está directamente relacionado con un caso de extorsión o si existen otras circunstancias detrás del homicidio. Mientras tanto, la Policía adelanta las labores para identificar y capturar a los responsables.

La muerte de Abersio Medrano Ramos reaviva el debate sobre la seguridad en Soledad y el impacto que la extorsión sigue teniendo sobre el sector comercial. El caso ha generado preocupación entre los habitantes y comerciantes, quienes reclaman acciones contundentes que les permitan trabajar sin miedo y evitar que nuevas familias sean golpeadas por la violencia.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




