De las lágrimas del dolor a la celebración de un título con el Deportivo Cali.
Por: Sergio García.
“Está listo para el retiro”, fue la voz que se escuchó al interior del cuerpo médico del Junior tras una prolongada lesión de Teófilo Gutiérrez a mediados del 2021.
Esa misma voz aseguró que por las delicadas lesiones en sus 2 talones de Aquiles, Teófilo no podría jugar más de un partido por mes, dictamen que empantanó la renovación de su contrato con el club tiburón, sumado a la frase condenatoria del técnico del momento, Amaranto Perea: “Junior juega mejor sin Teo”.
“¿Y si le pagamos por partido jugado como con Omar Pérez? Fue la propuesta indecente que alguien se atrevió a sugerir.
“Pa’ joderlo, aquí se hacía el lesionado”
Tras la conquista de un nuevo campeonato en el fútbol colombiano, esta vez con el Deportivo Cali, son muchas las conjeturas que los aficionados y analistas deportivos han expresado sobre Teo.

Mientras muchos celebran como suya la nueva estrella del ‘perfume de gol’, otros minimizan su hazaña afirmando que el goleador barranquillero escogía los partidos para tirarla toda en la cancha y que para presionar al equipo tiburón se hacía el lesionado, dejando al Junior sin su apoyo, en el momento que el club mas lo necesitaba.
La polémica y comentarios encontrados son tantos, que Teo es constante tendencia en las redes sociales, surgiendo el interrogante: ¿Será que en Barranquilla hay teístas y Junioristas?
“Saca pecho, Teo”
A las pocas horas de completar la faena con el Cali, luego de lograr un histórico triunfo de 2-1 ante el Tolima, coronarse campeón en el 2021 y celebrar con la hinchada matecaña, Teófilo tomó un vuelo para Barranquilla.
El goleador bajó del avión sacando pecho, con un nuevo campeonato en su palmarés, prefiriendo acompañar, como cada 24 de diciembre, a los niños de su natal barrio La Chinita, para entregarles regalos de Navidad, en vez de quedarse celebrando las mieles del triunfo en la ciudad de Cali.

Después de la tormenta vino la calma para Teo y con una nueva estrella a bordo. Aquellos días de intenso dolor quedaron en el pasado. “Su lesión era una realidad, más de una vez lo vi llorando al caminar”, nos cuenta Ronald Gutiérrez, su hermano.

En esta historia de superación a la adversidad, entra a jugar un papel clave Esthanedh Motta, reconocido masopráctico de Barranquilla que logró curar la lesión de Teogol.
Hace seis meses lo contacté para preguntarle sobre el estado físico del jugador y con contundencia respondió: “Teo está totalmente recuperado y puede jugar al fútbol en cualquier lugar del mundo”.
Debo reconocer que recibí sus palabras con algo de incredulidad, ya que muy pocos jugadores han logrado superar lesiones en el Talón de Aquiles y con Teo no era uno el problema, sino dos.
Tras esta nueva hazaña, volví a contactar a Esthanedh Motta, lo felicité y le expresé que este título es tan suyo como de Teo, por haberlo recuperado.
Su respuesta fue una analogía: “cuando tiembla la dirección de tu carro, no quiere decir que esté mala, las llantas podrían estar espichadas”.

Esthanedh logró detectar que la lesión de Teo estaba en un tendón y no en los talones de Aquiles. “Por más de 37 años he estudiado la función de los tendones en el cuerpo humano, son tan indispensables que deben estar biométricamente ubicados. Eso hace que todos los músculos y huesos del cuerpo funcionen al 100 por ciento, porque cuando hay un equilibrio en el cuerpo, se recupera el diseño de Dios”, expresa.
“En el cuerpo suele ocurrir que donde está el dolor no es donde está la falla. A Teo ya lo habían desahuciado por prímera vez cuando jugaba en el Sporting de Portugal y le curamos su pubalgia, la única solución que daban los médicos en Europa era una cirugía. Si no se opera no podrá jugar más fútbol profesional, decían”, añade Esthanedh.
“Él regresó a Barranquilla y a la gloria de Dios le logramos recuperar la zona sacra, esa lesión le producía dolores insoportables, incluso, en los testículos. Teo no podía dormir bien, no podía jugar, las molestias le impedían tener buen genio”, agrega.
En el primer semestre de 2021, Teo se volvió a lesionar, justo en la recta final del campeonato. Una grave lesión en sus dos talones de Aquiles generó el vaticinio de que el retiro de Teófilo había llegado.
Una vez más, aparece en escena Esthanedh Motta. “Luego de agotar todos los protocolos médicos del Junior y de atender las recomendaciones, Teo no avanzó en la recuperación de su lesión. Él veía que su sueño de conquistar más estrellas se estaba truncando porque su pasión es el fútbol”, añadió.
“Lo que hicimos fue colocar en su sitio uno de los coxales. Al tener desacomodado un hueso en el fémur, esto alteraba el correcto funcionamiento de sus tendones, de los talones de Aquiles y el nervio ciático”, expresó.
“En masopráctica lo que hacemos es regresarle al cuerpo su biometría para que tenga autosanación. Si Teo sigue con este tratamiento alternativo, me atrevo a asegurar que podrá jugar hasta los 42 años”, finalizó.
¿Cuál será el futuro de Teófilo Gutiérrez? Por ahora, es una de las tantas preguntas sin respuesta.
¿Jugará la Libertadores con el Cali, regresará al Junior para surtir de pases a Borja y Uribe o con esta demostración de fútbol al más alto nivel, Teo podría volver a jugar en el exterior?
¿Exageramos al sugerir que el perfume de gol sea convocado a la selección Colombia? Manuel Ramírez, analista deportivo, me responde que sería una sabia decisión de Rueda. “El momento actual de Teo es mucho mejor que el de James”, expresa.
Concluyo que Teo se echó al Deportivo Cali al hombro, sudó la camiseta, capitaneó el barco azucarero hasta llevarlo al campeonato, de la mano de Dudamel y de un grupo de jugadores que de menos a más, lo dieron todo y conquistaron una nueva estrella.
Confirmo que en Cali hay teomanía. En tan sólo seis meses el goleador barranquillero se volvió el ídolo de la afición, superando el exitoso paso del Pibe Valderrama, quien a pesar de su magia en la cancha no logró salir campeón con el equipo valluno.
Insisto en que Teo podrá ganar títulos con el Cali, con River Plate, ser Rey de América, pero el equipo de sus amores es y seguirá siendo el Junior de Barranquilla.

Y me quedo con una icónica frase leída en Twitter: ¡Teo, campeón. Celébralo, Curramba!




