“La situación es grave en este corregimiento, especialmente, en tiempos de COVID-19 y dengue”.
Los habitantes de Hibácharo, Piojó, en el departamento del Atlántico, hacen un llamado vehemente a la Gobernación del Atlántico, a la Secretaría de Salud del departamento, a la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento Básico y a la Triple A, para que les garanticen el derecho del acceso al agua potable.
“Llevamos seis días sin agua potable, le hacemos un llamado a las entidades responsables porque ponen agua una vez por semana, la última vez fue desde el martes pasado de 6:00 p. m. a 5:00 a. m., esa agua nada más llega a media población y aquí somos por lo menos 2.000 habitantes.”, indicó Belisario Pacheco, en representación de la comunidad.

Pacheco es un agricultor que lleva más de 57 años residiendo en el corregimiento y asegura que él, su familia y muchos hogares más han tenido que recurrir a otros métodos para acceder al agua, porque la que obtienen una vez a la semana no es suficiente.
“Ahora estoy pensando en ir al jagüey, vamos a solucionar trayendo agua para bajar el baño e incluso para bañarnos, aquí almacenamos el agua en unos tanques, pero ya pasados tantos días los tanques están vacíos”, agregó.

El hombre aseguró que el municipio está a paz y salvo con el pago del servicio que se le alcanza a brindar, por lo que indica que “no es problema de pago”.
“La semana pasada en una reunión nos dijeron que ya estaban independizando las redes de agua que van para Tubará con el fin de que el agua que viene a Piojó tuviera más presión para la parte alta, nosotros entendemos que para subir el agua no es fácil y hay que hacer cuatro rebombeos. Lo de las redes ya lo hicieron, pero nada que solucionan”, aseguró.
Ceremonia de graduación sin agua
El 7 de diciembre se celebrará la graduación en la Institución Educativa Niño Jesús de Praga sin agua, esto refleja una problemática bastante preocupante: los niños muchas veces no cuentan con agua en sus hogares y tampoco en el colegio, lo que vulnera sus derechos y los expone a mayores riesgos, sobre todo, cuando este es un recurso tan importante en la lucha contra el COVID-19.
“La ceremonia es mañana, los niños han estado asistiendo a clases sin agua en la institución, tampoco en sus casas, muchos de ellos irán sin bañarse”, resaltó.

Tanto él como las demás personas que viven en Hibácharo agradecen contar con la institución, pero reiteran su llamado: “Es una obra maravillosa gracias al exgobernador Eduardo Verano, nos sentimos agradecidos con el Gobierno Nacional y departamental, pero la problemática sigue siendo la falta de agua potable, para el año venidero es posible que tengamos la jornada única, esperamos tener un buen servicio de agua potable para poder atender las necesidades de la población estudiantil“.
El padre de familia también indicó: “Tengo tres nietos en la casa, necesitamos que nos pongan el servicio de agua siquiera dos veces. Aquí hay un pozo que emana agua salada, pero no consumimos esa agua porque nos cae mal en el estómago, nos acostumbramos al agua tratada, queremos que se solucione esto, nos tienen engañados“.
La institución cuenta con un tanque metálico enterrado que debe llenarse y después a través de unas bombas enviar el agua a los tanques elevados, pero ahora mismo está vacío.
La lucha contra el dengue en una comunidad que almacena agua hasta por una semana
La comunidad de Hibácharo vive una problemática de salud pública, por la cual necesitan más que ver publicaciones en las redes sociales y escuchar frases mediante el perifoneo pidiendo medidas de precaución frente al COVID-19 y al dengue.
“Hace poco hicimos una fumigación en casas de un sector donde hay más de 20 casos de niños hospitalizados en Baranoa, Sabanalarga y Barranquilla, cuando esto es competencia de la Secretaría de Salud Departamental”, indicó el hombre,
Belisario reconoció que se realizaron jornadas de perifoneo, recomendándole a la población que tuvieran cuidado con el agua almacenada, pero esto es complicado siendo un territorio que no tiene acceso constante al agua potable y debe proveerse de ella almacenándola.

“Hubo muchos casos de dengue aquí, lo que pasa es que los reportan por Luruaco o Sabanalarga“, contó. Pese a las numerosas dificultades que representa no tener acceso permanente al servicio de agua potable, el hombre indicó que los residentes del corregimiento reconocen las obras que han hecho por este:
“Se debe destacar que no todo es malo, hay vías que se están haciendo y eso está bien, los agricultores tenemos el apoyo que nos dieron la Gobernación y la Alcaldía de Piojó que preparó unas tierras, también nos dieron unas semillas, el cultivo pronto estará listo y también están haciendo una estación nueva de Policía, pero el agua es muy necesaria“.
Informe: Laura Rocco




