Ahora, el delantero tiene dos objetivos inmediatos: El primero, salir campeón con Junior, y el segundo, igualar en goles a Teo.
Por: Iván Peña Ropaín.
La tarde de este miércoles en la sede deportiva Adelita de Char, el atacante nacido en el municipio atlanticense de Puerto Colombia, Carlos Arturo Bacca, luego del entrenamiento ofreció una rueda de prensa ante los medios barranquilleros para referirse a los 300 goles a los que llegó en su carrera como profesional en el fútbol el sábado anterior, marca alcanzada en la victoria 2-1 ante Envigado FC, convirtiendo él los que le dieron la victoria a Junior de Barranquilla.

Quien en esta temporada 2023 ha tenido su pólvora bastante húmeda, tanto que en la Liga Betplay-I solo pudo anotar un gol y en esta que va (Liga-II) ha podido hacer tres después de un río de desperdicios y malas definiciones que tuvo y que le devengaron centenares de críticas, empezó diciendo:
“Uno siempre sueña, tiene metas y objetivos, cuando llegué quería marcar muchos goles. En el primer semestre las cosas salieron como queríamos, ayudamos bastante al equipo, en el segundo, lamentablemente, las cosas no salieron ni individual ni colectivamente bien. Ahora no habíamos empezado bien, pero por ahí las cosas van cogiendo un mejor camino. Yo estaba tranquilo, no pensaba en los 300 goles, quería victorias con el equipo, volver a encontrarme yo, volver a jugar bien sabiendo que los goles iban a llegar en cualquier momento”.

El desierto que se posó sobre él lo tuvo a centímetros de ser relegado del cuadro Tiburón, no tanto por los cuestionamientos de la dolida y triste hinchada juniorista, sino cuando arribó a la dirección técnica el antioqueño Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez, quien en su proyecto no quería contar con el delantero atlanticense, principalmente, por el bajo rendimiento que ostentaba en cancha.
“El ‘profe’ (‘Bolillo’) estaba tomando decisiones, yo no estaba en sus planes. Tuve una reunión con don Fuad para hablar del tema, de la información que le había pasado el ‘profe’ y le dije que quería trabajar, que si quería que me fuera no tenía ningún problema en irme, pero que tenía un contrato que lo quería respetar porque había dejado todo en Europa por venirme al Junior, por ayudarlo y por marcar muchos goles. Le dije que me dejara hacer la pretemporada, que el ‘profe’ me viera y luego tomara sus decisiones. Se dijeron muchas cosas y yo solamente callaba y trabajaba y en la pretemporada me fui ganando la confianza del ‘profe’ nuevamente. Al finalizar, las palabras del médico del club (Javier Fernández) fueron el detonante para que el ‘profe’ dijera que iba a estar en el equipo. A veces una situación mala es el comienzo de algo bonito. En ese tiempo callé, hice una buena pretemporada y empezó el torneo y no marcaba. Le decía a Dios: ‘Yo sé que tú no me vas a dejar en vergüenza, tú siempre me has respaldado’, y seguí trabajando. Yo sabía cómo me había preparado y las sensaciones en el campo eran buenas, faltaba solamente finalizar y eso se está dando después del cambio de entrenador, con el ‘profe’ Arturo (Reyes), aunque con el ‘profe’ ‘Bolillo’ ya se había dado en Copa”, así se refirió aclarando este tema el futbolista de 36 años.

Volviendo al tema del gran registro de 300 dianas marcadas y que consiguió con las casacas del Barranquilla FC, Junior de Barranquilla, Minervén de Venezuela, Brujas de Bélgica, Sevilla de España, AC Milan de Italia, Villarreal de España y Granada de España, Bacca anexó: “Entrar ahí no es nada fácil y ver que solamente antes de mí lo habían conseguido tres jugadores grandes del fútbol colombiano. Ojalá sigamos marcando muchos goles, que los que vienen detrás también para que no seamos solo cuatro, sino que seamos muchos”.
Quien le anotara dos goles al poderoso Real Madrid en la victoria 2-1 de su entonces Sevilla en el juego por la fecha 30 de la Liga de España en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, el 26 de marzo de 2014, y el cual empezaron perdiendo con golazo de tiro libre de Cristiano Ronaldo, respondió a la pregunta sobre las sensaciones vividas luego de haber llegado a las tres centenas en su cuenta personal:
“Este fin de semana que pude compartir con la familia me ponía a pensar en los 300 goles. Parece fácil y a veces por 5, 6 u 8 que he botado me critican. Ahora hay objetivos grandes, como con los que vine a Junior desde el primer día, que es volver a ser campeón y ser goleador del torneo. Hay que ir paso a paso, con los pies sobre la tierra, no hemos conseguido nada, solamente hemos tenido dos victorias, si se acaba el torneo hoy estamos fuera de los ocho. En lo personal, en Liga, apenas llevo tres, el goleador todavía está lejos, sigo trabajando con las mismas ganas e ilusión que tenía desde el primer día que comencé a jugar al fútbol”.

Por último, quien posee en sus vitrinas el trofeo de ‘Mejor jugador de la Europa League 2014-2015’ militando para el sevillano, precisó que sus ganas de dejar huellas en el “equipo de sus amores”, el Tiburón ‘currambero’, también lo motivan día a día para superar a su gran amigo Teófilo Gutiérrez, quien es el segundo artillero histórico de la institución al contabilizar 94 goles con la camiseta del Junior, estando en estos momentos a seis de igualarlo, pero lo que más desea es: “Volver a levantar un título con Junior de Barranquilla”.
El máximo goleador del equipo de los barranquilleros y aquellos costeños que son junioristas es el barranquillero Iván René Valenciano, quien reporta un total de 166.




