La discriminación con la Liga Femenina en Colombia sigue siendo evidente en cada torneo.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una muestra más de que al fútbol femenino en Colombia lo siguen mirando de reojo tanto los distintos dirigentes de los clubes como el máximo rector del fútbol local, la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor), es que las recientes campeonas de la Liga Betplay Femenina 2022, América de Cali, no verán ningún premio por el título logrado, contrario a lo que pasa con los jugadores del fútbol masculino, a los que hasta botellas de champán les obsequian.
Las chicas escarlatas levantaron el domingo 5 de junio la segunda copa de la Liga profesional de mujeres para esta escuadra, luego de derrotar en la final de vuelta 3-1 en el estadio Pascual Guerrero a su rival de toda la vida, Deportivo Cali.

La felicidad de las jugadoras del rojo de los vallunos en la cancha era única, esa que embarga a todo futbolista cuando se consagra campeón, y ni hablar la de los más de 30 mil espectadores que acudieron a dicho escenario caleño para alentar al América.
Sin embargo, como un baldado de agua fría les cayó a las campeonas el pronunciamiento del dueño del rojo caleño, Tulio Gómez, respecto a que no cree que haya premio, sumándole a esto que Dimayor tampoco le da reconocimiento económico al club que en la Liga Femenina quede campeón.
Al respecto, Tulio agregó que es la gerente de los Diablos Rojos, su hija Marcela Gómez, la que trata ese tema del premio con la capitana americana, Catalina Usme, pero reiteró que no cree que haya alguna especie de bonificación.

A pesar de que las mujeres de este América de Cali 2022, las de mejor juego durante todo este campeonato, conquistaron a su fanaticada hasta el punto de llevar a esta final la mejor asistencia en la historia (38 mil) del fútbol femenino en Colombia, dejándole al equipo una jugosa taquilla de 600 millones de pesos, estas solo recibieron y seguirán recibiendo un simple gracias, más el típico golpecito en sus espaldas.

La lucha de las futbolistas profesionales en Colombia ha sido ardua por lograr abrirse un espacio, a pesar de que desde 2017, año en que Santa Fe se adjudicó el título de la primera campeona, la Liga Femenina se ha venido desarrollando de manera oficial, aunque sin una muestra seria de apoyo por parte de varias directivas de los clubes, los que algunas veces sacan equipos y otras no, ya que no desean generar más gastos para sus arcas y tampoco porque no ven algún incentivo de Dimayor.
Diferente a la Copa Libertadores Femenina, la Confederación Sudamericana de Fútbol sí entrega premios a las campeonas.




