Doña Mariela Navas, con el corazón roto, como pudo, también contó que sabía de las amenazas de que atacarían a hinchas del Junior, pero se confió de las palabras de su ser querido de que no pasaría nada.
Por: Iván Peña Ropaín.
La idiocia y analfabeta violencia que sigue sembrada en nuestro fútbol colombiano por cuenta del actuar delincuencial y asesino de muchos de los integrantes de las denominadas ‘barras bravas’ de la mayoría de equipos volvió a ataviar de luto a una familia, siendo la nueva víctima la barranquillera Acosta Navas, a quien ‘barristas’ aún desconocidos le quitaron la vida a su ser querido Gabriel Acosta Navas la noche del miércoles pasado en inmediaciones del Jaime Morón de Cartagena, minutos después de que saliera de ese estadio tras presenciar el duelo Junior de Barranquilla vs. Palmeiras de Brasil por Copa Libertadores.
Ese penetrante dolor que agobia hoy a sus seres queridos, y el que será perenne en sus recuerdos, fue profesado ante el medio El Bolivarense, de Cartagena, por doña Mariela Navas, madre de Gabriel, conocido por sus cercanos y entre las ‘barras’ del Tiburón como el popular Gabo.
La longeva mujer, exponiendo en su mirada aún incredulidad por lo que pasó, pero con voz aterrizada a la impía realidad, comenzó respondiéndole a la periodista que la inquirió por este lamentable y repudiable suceso que, nuevamente, manchó la pelota: “Tengo que decirle que la vida es un restaurante, nadie se va sin pagar. No les deseo el mal a quienes le quitaron la vida a mi hijo, pero ellos algún día la van a pagar por lo que le hicieron a mi hijo; allá arriba hay un Dios que para abajo ve, y solo él sabe qué pasará de aquí en adelante”.
Sosteniendo la firmeza en su voz para no desmoronarse, la señora Mariela contó qué fue lo último que le dijo a Gabo, previo a que se fuera al Jaime Morón a ver a su Junior amado: “Recuerdo que le dije: ‘mijo, he visto y escuchado sobre muchas amenazas por este partido contra la gente de Junior‘, pero él me respondió que me quedara tranquila, porque él no se mete con nadie y porque iba a haber mucha Fuerza Pública en las calles”.
Agregando con relación a la noche de su asesinato a manos de ‘barristas’ que no han sido individualizados, siendo reseñados en las elucubraciones que podrían ser del Real Cartagena, Nacional de Medellín o América de Cali: “Siempre me mandaba fotos de donde estaba, así como lo hizo en esta ocasión, enviándome una de cuando estaba adentro del estadio viendo al Junior“.
Y sobre cuál fue su reacción cuando le dieron la fatídica noticia sobre el salvaje ataque del que fue objeto su hijo, quien pereció por las múltiples heridas provocadas con puñal, Mariela Navas manifestó que le comenzaron a mandar fotos del juniorista que había sido atacado en las últimas horas, pero que no lo distinguía muy bien, solo escuchando lo que jamás esperó escuchar: “Le mataron a su hijo”, certificándose todo en el momento en que fue contactada por una fuente oficial y tras sospechar previamente porque el teléfono de Gabo, que al parecer también le hurtaron los homicidas, sonaba apagado.
“Es un dolor muy grande, una pérdida muy grande, me quitaron a un buen hijo, un buen sobrino, un buen hermano, un buen amigo, un buen marido”, puntualizó la dolida madre, quien también contó que a Gabriel se lo llevó de Barranquilla a Cartagena cuando él tenía apenas 3 ‘añitos’.




